Un hombre de 28 años, oriundo de Tucumán, fue detenido el lunes por la tarde en la Ruta Provincial 65, en el partido bonaerense de Junín, luego de una persecución que incluyó el embestimiento de dos patrulleros y disparos a las ruedas del vehículo. Entre sus pertenencias se encontraron dos bombas molotov.
Una persecución se produjo el lunes por la tarde sobre la Ruta Provincial 65, en el partido bonaerense de Junín. Un conductor oriundo de Tucumán, que se trasladaba en un auto Volkswagen Vento sin patente, fue detenido luego de ser embestido por dos patrulleros y recibir disparos para frenar su marcha. Los policías que participaron del operativo descubrieron que el hombre llevaba dos artefactos explosivos.
El episodio comenzó en las calles Alvear y Juana Azurduy, cuando personal de la Policía Vial intentó detener un coche que circulaba sin patente. El conductor aceleró y se dio a la fuga, primero por calles de Junín y luego por la ruta en zona rural, según informó el portal La Verdad.
El raid se extendió por más de 10 kilómetros hasta el camino que desemboca en Agustina, a la altura del Relleno Sanitario. El hombre se desplazaba a alta velocidad, realizando maniobras peligrosas. Finalmente, fue detenido luego de ser embestido por dos patrulleros y recibir disparos para frenar su marcha.
El impacto averió el frente del vehículo policial y obligó a los efectivos a descender. Al ver que el sujeto no se detenía, uno de los agentes comenzó a dispararle a las ruedas del auto. Uno de los proyectiles impactó en el coche, lo que provocó que perdiera el control y quedara detenido sobre la banquina. “Se negaba a detenerse. Tuvimos que usar el protocolo para este tipo de casos”, declaró un jefe policial a La Verdad.
El conductor fue aprehendido de inmediato. No llevaba armas y no se registraron heridos, ni entre los policías ni entre civiles. Entre sus pertenencias se encontraron dos bombas molotov.
Ya en la comisaría, los efectivos constataron que el hombre tenía una restricción de acercamiento ordenada por el Juzgado de Familia. La medida había sido dictada días atrás en el marco de una causa por violencia familiar, pero el sujeto aún no había sido notificado oficialmente. Por este motivo, además de la imputación por resistencia a la autoridad, se le abrió una causa por desobediencia.
El caso quedó caratulado como “daño calificado, resistencia a la autoridad y desobediencia” e interviene la UFI Nº 1 de Junín.
