La actividad manufacturera y el sector de la construcción profundizaron su retracción en julio, con caídas interanuales de 4,9% y 4,5%, según el Indec.
La actividad manufacturera y el sector de la construcción profundizaron su retracción durante julio al registrar caídas interanuales de 4,9% y 4,5%, respectivamente, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Ambas ramas clave de la economía exhibieron además un freno respecto del mes anterior en sus mediciones desestacionalizadas: la producción fabril se contrajo un 5% frente a junio, mientras que el indicador de la construcción retrocedió un 4,6%.
En el análisis del Índice de producción industrial manufacturero (IPI manufacturero), el acumulado de los primeros siete meses de 2026 dejó un saldo negativo de 2,6% en comparación con igual período de 2025. Por el contrario, el Indicador sintético de la actividad de la construcción (ISAC) logró sostener un balance positivo en lo que va del año, con un avance acumulado del 1,7% interanual entre enero y julio.
El impacto negativo en el entramado fabril fue generalizado, ya que doce de las dieciséis divisiones industriales relevadas por el organismo estadístico mostraron retrocesos interanuales en julio. Entre las bajas más pronunciadas figuraron «Otros equipos, aparatos e instrumentos», con una caída del 31,4%; «Maquinaria y equipo», que descendió un 26,7%; «Prendas de vestir, cuero y calzado», con una merma del 15,9%; y «Productos minerales no metálicos», fuertemente vinculados a las obras, con un declive del 12,6%.
Al evaluar los motivos de la baja industrial, el informe del Indec subrayó la contracción en la maquinaria agrícola (-46,6%), asociada a la menor demanda de unidades nacionales y caídas en las ventas de tractores y cosechadoras. A su vez, los electrodomésticos retrocedieron un 20,9% por menores colocaciones en heladeras y lavarropas, mientras que la electrónica de consumo (computación, TV y telefonía móvil) se contrajo un 49,8%. En el rubro textil e indumentaria, los fabricantes señalaron el impacto conjunto de la debilidad del consumo interno y la competencia de productos importados.
En contraposición, algunas ramas manufactureras cerraron julio con terreno positivo. Los repuntes más notorios se dieron en «Refinación del petróleo, coque y combustible nuclear», que creció un 8,1% interanual, impulsada por mayores volúmenes de gasoil y naftas, y «Madera, papel, edición e impresión», con un avance del 7,1%. Dentro de alimentos y bebidas, se destacó el dinamismo exportador de la molienda de oleaginosas, que trepó un 10,7% interanual gracias a un mayor ingreso de grano de soja a procesamiento.
