El actor asistió a la muestra de cine para presentar fuera de concurso su película El corazón de la bestia, que se estrena este jueves en las salas argentinas.
El actor estadounidense Brad Pitt presentó este domingo en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián su película El corazón de la bestia, que se exhibió fuera de concurso en la muestra y se estrena este jueves en las salas de Argentina. Pitt estuvo acompañado por el director David Ayer y la productora Olivia Hamilton.
La conferencia de prensa se realizó en una sala decorada con un cartel con la imagen de Ricardo Darín, póster oficial del festival. Los acreditados debieron esperar dos horas para ingresar y la organización redobló la seguridad para evitar el ingreso de quienes querían ver al actor.
Pitt, de 62 años, vistió jeans celestes, camisa rayada en tonos pastel, corbata rosa, campera a juego y anteojos con cristales tintados. Durante el encuentro, se refirió a su experiencia en la filmación y trazó paralelismos con la vida fuera de la ficción.
«Los expertos en supervivencia nos hablaban de las pequeñas victorias. Vas a sufrir pérdidas y dolor, pero se trata de llegar a la siguiente pequeña victoria. Creo que eso también sirve para la vida: cuando atravesamos dificultades, ayuda centrarse en el siguiente paso y no en todo el camino que queda por delante», afirmó Pitt.
Consultado sobre sus «días más oscuros», el actor respondió: «En mis días más oscuros me apoyé mucho en mis relaciones cercanas: buenos amigos y unos pocos familiares. Hablé abiertamente de lo que me ocurría. Poder mostrarte así ante personas que te quieren, que te respaldan y a las que tú también quieres lo es todo».
Pitt visitó el festival de San Sebastián después de más de 17 años. En esa oportunidad, había presentado Bastardos sin gloria, de Quentin Tarantino. Sobre los cambios en la industria, el actor sostuvo: «Lo que me gusta de las plataformas es que nos han dado muchas más oportunidades de trabajar con guionistas y directores. Gracias a eso se están creando historias muy interesantes. Al mismo tiempo los estrenos en salas sufrieron una considerable caída durante la pandemia de la que recién ahora nos estamos recuperando. Lo cierto es que las películas se volvieron muy caras de hacer al punto de que solo los grandes tanques de los estudios pueden recuperar el dinero invertido en su presupuesto y los films independientes siguen en sus carriles, pero el problema son las películas de presupuesto medio, como la nuestra, porque al dificultarse la recuperación del dinero, los estudios no quieren apostar por ellas».
El actor también se refirió al cine independiente: «Me parece que el panorama actual posibilita el resurgimiento del cine independiente porque hay más ojos mirando e interesados por ese tipo de proyecto». Pitt ha combinado su trabajo frente a las cámaras con la producción de proyectos como 12 años de esclavitud, Luz de luna y El vicepresidente: Más allá del poder.
Gran parte de la conferencia estuvo dedicada a Uber, el perro que interpretó a Odín en la película. «Teníamos poco tiempo para filmar así que desde el comienzo David me dijo: ‘lo que el perro haga, lo seguimos’. Así, en muchas escenas tenía que al mismo tiempo ser actor y entrenador de perros. Todavía me cuesta cuando huelo las pechugas de pollo hervido que guardaba en mis bolsillos para darle a Uber. De toda esa experiencia salí agradeciendo a Dios por los editores», bromeó Pitt.
El actor concluyó: «Tal vez si empezamos a dedicar más tiempo a aquello en lo que nos parecemos, a lo que nos une, quizás podamos empezar por cuidar de las personas que tenemos cerca y asegurarnos de que están bien. Podría ser un buen comienzo».
