La iniciativa se llevó a cabo en el Taller de Herrería de la Unidad 13 con acompañamiento del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos bonaerense.
El trabajo se realizó en el marco de una propuesta solidaria de servicio a la comunidad y contó con el acompañamiento del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires.
La iniciativa fue llevada adelante de manera voluntaria por personas privadas de la libertad que participan del Taller de Herrería de la Unidad 13. Durante el proceso se realizaron distintas tareas de recuperación del mobiliario, entre ellas trabajos de soldadura, lijado y pintura, hasta completar la puesta en valor de las 50 sillas.
Una vez finalizadas, las unidades quedaron en condiciones de volver a ser utilizadas por la comunidad educativa del jardín de infantes.
Capacitación y trabajo
Desde el Servicio Penitenciario Bonaerense destacaron que este tipo de experiencias permiten vincular la formación en oficios con acciones concretas de servicio a la comunidad.
Además de adquirir y fortalecer conocimientos vinculados con la herrería, las personas privadas de la libertad participan de una actividad que les permite desarrollar hábitos y herramientas relacionadas con el mundo laboral.
Estas propuestas forman parte de las estrategias orientadas a favorecer la capacitación, la formación para el trabajo y la preparación para la vida en libertad.
La entrega de las sillas estuvo a cargo del subdirector de Inclusión, Fabián Justin; el jefe de Talleres, Cristian Pisesale; y Rocío Martino, integrante de la Dirección de Trabajo.
Desde la Unidad 13 remarcaron la importancia de sostener y ampliar este tipo de iniciativas, en las que la capacitación laboral se combina con acciones solidarias que generan un beneficio concreto para instituciones de la comunidad.
La recuperación de las 50 sillas permitió así darle una nueva utilidad a mobiliario escolar y, al mismo tiempo, convertir el aprendizaje de un oficio en una herramienta de compromiso y aporte social.
