El consultor político Jaime Durán Barba y Santiago Nieto presentan ‘¿Qué diablos nos pasó?’, un análisis sobre cómo la tecnología modificó la mente humana y las formas de hacer política.
En junio de 2002, el consultor político Jaime Durán Barba llegó a Buenos Aires para participar en el Primer Seminario Internacional sobre Management Político, organizado por la Escuela de Graduados en Management Político de la Universidad George Washington, el Instituto Torcuato Di Tella e Ipsos – Mora y Araujo Consultora. En ese evento, Durán Barba expuso un diagnóstico sobre la crisis de la democracia representativa y la necesidad de nuevas herramientas para comprender el comportamiento ciudadano.
Más de dos décadas después, Durán Barba y su socio Santiago Nieto publicaron el libro ‘¿Qué diablos nos pasó? De la fogata tribal a la inteligencia artificial’ (Sudamericana, 2026). En la obra, los autores sostienen que la tecnología modificó profundamente la mente humana y, con ella, las formas de hacer política.
Según el libro, el ecosistema digital y el uso masivo de teléfonos móviles transformaron el diseño de campañas electorales y alteraron las formas de informarse, vincularse, percibir el conflicto y construir identidades. Los autores afirman que las certezas ideológicas del siglo XX perdieron capacidad para organizar la experiencia contemporánea y que se estaría frente al nacimiento de otra forma de vida política.
El texto identifica un debilitamiento de los intermediarios tradicionales, como partidos políticos, sindicatos y grandes medios de comunicación, que perdieron parte de su papel exclusivo como puentes entre la sociedad y el poder. La comunicación, según los autores, es ahora más horizontal, instantánea y descentralizada.
También señala el predominio de las emociones en el procesamiento de la realidad por parte del votante contemporáneo, influido por algoritmos diseñados para captar la atención. El debate conceptual y la deliberación de largo alcance compiten con videos breves, consignas virales y reacciones en plataformas digitales.
El libro advierte sobre la fragmentación del espacio de la verdad pública y la formación de burbujas digitales, donde los ciudadanos acceden principalmente a contenidos que confirman sus percepciones. Esto dificulta la construcción de consensos y convierte la polarización en una característica persistente del ecosistema comunicacional.
Los autores plantean que el sistema político fue diseñado para una sociedad más lenta, jerárquica y previsible, y que las instituciones enfrentan dificultades ante una ciudadanía hiperconectada que reacciona en tiempo real. Señalan que el poder se vuelve más volátil y la capacidad de control sobre los acontecimientos disminuye.
El libro también aborda la paradoja de que las herramientas digitales aplicadas a la política, desarrolladas para predecir el comportamiento electoral, contribuyeron a liberar fuerzas que ya no responden necesariamente a quienes las crearon. Los autores reconocen que, ante una mezcla vasta de contenidos, es necesaria una planificación estratégica para impedir que el caos aparente se vuelva real y para que la campaña consiga su meta.
La obra plantea que el desafío contemporáneo consiste en comprender el curso de las transformaciones tecnológicas y evaluar sus impactos.
