La Junta Médica Interdisciplinaria que evaluó la muerte de Diego Armando Maradona incorporó a su análisis estudios médicos que pertenecerían a su padre, Don Diego. El error fue advertido durante la última audiencia del segundo debate oral y público.
La Junta Médica Interdisciplinaria que evaluó la muerte de Diego Armando Maradona incorporó a su análisis estudios médicos que no pertenecerían al exfutbolista, sino a su padre, Don Diego. La situación fue advertida durante la última audiencia del segundo debate oral y público por la muerte de Maradona, y podría tener impacto sobre una de las principales pruebas en las que se apoya la acusación contra los siete trabajadores de la salud imputados por homicidio simple con dolo eventual.
El episodio surgió durante la declaración del nefrólogo Hernán Trimarchi, quien examinó estudios de Don Diego realizados entre 2012 y 2015. Según se expuso en la audiencia, algunos de esos análisis podrían haber sido atribuidos por error a su hijo. Don Diego permaneció internado en el Sanatorio Los Arcos hasta su muerte, ocurrida a mediados de junio de 2015.
De acuerdo con lo informado por Infobae, los abogados Nicolás D’Albora y Agustín Varela, defensores de Nancy Forlini, jefa de cuidados domiciliarios de Swiss Medical, detectaron que los estudios presentaban un número de socio diferente al que correspondía a Diego Maradona. Por ese motivo, solicitaron consultar a la empresa de medicina prepaga y pidieron que se libre un oficio a la Dirección Nacional de Migraciones para verificar los movimientos del futbolista durante 2015, cuando se encontraba en Dubái.
La situación adquiere relevancia porque esos estudios habían sido incorporados a la investigación y fueron considerados por la Junta Médica Interdisciplinaria al momento de elaborar sus conclusiones. El informe de los especialistas sostiene que la muerte de Maradona podía haberse evitado si los profesionales que lo asistían hubieran advertido sus síntomas y antecedentes y le hubieran brindado un tratamiento adecuado.
En ese contexto, las defensas volvieron a cuestionar la validez de la prueba. Infobae señaló que algunos abogados incluso analizan la posibilidad de plantear nuevamente la nulidad del proceso. Francisco Oneto, defensor de Leopoldo Luque, calificó el episodio como “inédito y escandaloso”, mientras que Diego Olmedo, representante del psicólogo Carlos Díaz, sostuvo que se trata de un hecho “gravísimo” que “desautoriza a la Junta Médica”.
La Fiscalía, en tanto, buscó relativizar el alcance del hallazgo. Patricio Ferrari y Cosme Iribarren consideran que son pocos los estudios cuestionados y que se trata de análisis de laboratorio, por lo que entienden que el error no tendría una incidencia determinante sobre la acusación.
