El ahora exfuncionario anunció su salida en una carta dirigida al presidente Javier Milei, en la que negó actos de corrupción y mencionó «interminables ataques» como motivo de su decisión.
El vocero presidencial, Manuel Adorni, presentó su renuncia al cargo luego de 112 días de crisis derivada de revelaciones sobre su patrimonio y gastos. En una carta dirigida al presidente Javier Milei, Adorni defendió su gestión, negó haber incurrido en actos de corrupción y señaló «interminables ataques» como causa de su salida.
«Las operaciones mediáticas han ido al extremo, no solo contra mí, sino contra mi mujer, mis pequeños hijos, mis amigos, mi familia y hasta mis vecinos y allegados», escribió Adorni. En el texto, mencionó que dichas operaciones «llegaron a decir que mi permanencia en el cargo respondía a que los tenía extorsionado a usted y a la secretaria general de la Presidencia». También afirmó que «el ensañamiento tiene un límite y yo he descubierto el mío» y que «lo hemos dado todo en lo estrictamente laboral».
Adorni enumeró una serie de acusaciones que calificó como «mentiras», entre ellas «viajes que nunca existieron, gastos astronómicos y suntuosos, contratos inexistentes y falsos de mi mujer con el Estado o con empresas públicas, mansiones y autos lujosos, ‘granjas cripto’ operadas en complicidad con la custodia presidencial, nepotismo, gastos personales pagados con fondos públicos, la existencia de un supuesto pendrive ‘lleno de dólares’, sociedades en Uruguay, cirugías estéticas de miles de dólares y decenas de falsedades más».
La primera reacción pública a la renuncia provino de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, quien en una publicación en la red social K calificó a Adorni como «persona íntegra, valiosa y muy querida por todos nosotros» y consideró «inmerecido el momento que estás atravesando».
La crisis se originó con la revelación de un viaje de Adorni a Punta del Este en avión privado con su familia, y continuó con informaciones sobre la compra de propiedades y vehículos, otros viajes y un nivel de gastos con tarjetas de crédito que resultó llamativo en comparación con su patrimonio declarado. Un momento clave fue la presentación de su última declaración jurada, acompañada de una entrevista con el periodista José Del Rio, en la que intentó justificar sus ingresos con inversiones en criptomonedas y la aparición de dinero en el departamento de su padre tras su fallecimiento. En esa entrevista mencionó un «pendrive» supuestamente perdido con las claves de sus activos.
Esas explicaciones generaron críticas dentro de La Libertad Avanza y de aliados. La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, quien había instado a Adorni a presentar su declaración jurada, lo criticó tras hacerlo. El expresidente Mauricio Macri encabezó una postura del PRO que pidió la salida de Adorni en varias oportunidades. Tras conocerse la renuncia, Bullrich publicó: «La confianza y la ética son dos elementos fundamentales para profundizar el cambio que el Presidente, la gente y todo el país estamos construyendo».
En el Congreso, Adorni enfrentaba una posible remoción. Si bien había logrado evitar la interpelación en Diputados y Senadores, se consideraba probable que opositores y aliados críticos, como la UCR, el PRO y gobernadores del peronismo no kirchnerista, impulsaran una moción de censura. Previamente, Adorni había renunciado a su cargo de vocero, siendo reemplazado por el diputado pampeano de LLA Adrián Ravier. En la Secretaría de Comunicación y Prensa fue designado Fabián Fernández.
Según fuentes de la Casa Rosada citadas por la agencia DIB, el actual ministro del Interior, Diego Santilli, es el elegido para reemplazar a Adorni como jefe de Gabinete, aunque la designación no ha sido confirmada oficialmente. Se espera un anuncio antes del mediodía del domingo. Santilli, proveniente del PRO, mantiene una buena relación con Karina Milei y ha sido pieza clave en la estrategia parlamentaria y el armado político del gobierno. Si no asumiera Santilli, otros nombres mencionados son el canciller Pablo Quirno y el CEO de YPF, Horacio Marín, aunque el presidente estaría satisfecho con su gestión en la petrolera. La ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, también fue mencionada, pero habría manifestado su deseo de continuar en su cargo.
