Según un informe del Instituto Latinoamericano del Huevo, el país registra el mayor consumo per cápita del mundo. La producción nacional superó los 62 millones de gallinas ponedoras y cerró 2025 con alrededor de 19.000 millones de huevos.
La Semana Mundial del Huevo se celebra este año del 5 al 9 de octubre y el viernes se conmemora el día de este alimento. Argentina encabeza el ranquin mundial de consumo, de acuerdo con un informe del Instituto Latinoamericano del Huevo (ILH) elaborado bajo la coordinación de la Asociación Latinoamericana de Avicultura (ALA).
El estudio indica que en el país se consumen 398 huevos por persona al año. Brasil alcanza aproximadamente 283 huevos por habitante, Chile 251 y el promedio latinoamericano ronda los 304.
Perfil nutricional
Parte del protagonismo del huevo se explica por su perfil nutricional. Una porción de dos huevos, aproximadamente 100 gramos, aporta alrededor de 13 gramos de proteínas de alta calidad, además de vitaminas B12 y D, ácido fólico y biotina, y minerales como fósforo, hierro, zinc y selenio. También se destaca por su aporte de colina, un nutriente involucrado en el funcionamiento del sistema nervioso.
El médico cardiólogo y escritor Daniel López Rosetti afirmó: «El huevo hoy es parte de una alimentación integral sana, dejó de ser el villano de la película, y excepto algunos casos, como la hipercolesterolemia familiar, que es colesterol muy elevado por causas genéticas y que no es frecuente, las personas que tienen colesterol y toman su medicación pueden comer huevo sin problemas». El especialista sostuvo que se pueden comer tres huevos diarios sin problemas, salvo casos puntuales de afecciones genéticas o inmunológicas, e incluso más.
Caducidad y conservación
El huevo es un alimento que no tiene procesos industriales, por lo que su caducidad debe probarse con procedimientos simples para evitar intoxicaciones.
- En huevos cocidos: al corte vertical, la yema debe estar lo más centrada posible; cuanto más de lado esté, menos fresco será.
- En huevos crudos: al sumergirlo en agua, el huevo debe ir hacia el fondo del recipiente para que se considere fresco. Si flota, no está apto para consumir. Tampoco se considera fresco cuando al cascarlo su clara es muy fluida y su yema está aplastada o es poco consistente.
La cáscara de los huevos está cubierta por una película que actúa de barrera protectora, por lo cual se aconseja no lavarlos. Lo ideal es consumir sólo aquellos que estén con su cáscara bien limpia y no rota. Se pueden cepillar antes de guardar y a la hora de prepararlos y consumirlos. También se pueden lavar, pero sólo previo al momento de cocinarlos.
Es importante tener en cuenta que una vez comprados se los coloque en la heladera tan pronto como sea posible en el compartimento que estas poseen, con el fin de evitar la posible proliferación de microorganismos. Podrían conservarse fuera de la heladera siempre que la temperatura ambiente oscile entre 7 y 15°C.
Perfil productivo
El liderazgo argentino también se refleja en el perfil productivo del desarrollo avícola: el plantel nacional de gallinas ponedoras superó los 62 millones de aves en el último año, con un crecimiento cercano al 9%.
La producción cerró 2025 en alrededor de 19.000 millones de huevos y, este año, podría superar los 20.000 millones.
Las provincias de Buenos Aires y Entre Ríos concentran cerca del 70% de la producción nacional. Este crecimiento plantea un desafío central: acompañar la expansión productiva con altos estándares de sanidad, prevención y bioseguridad.
Fuente: Agencia DIB
