La pieza fue fabricada en Esperanza, Santa Fe, por la empresa Sillas Mehring a pedido de una vecina de Luján. El respaldo alcanza 1,20 metro de alto y será parte del patrimonio del museo de la Basílica después de la ceremonia del 11 de noviembre.
A un mes y medio de la misa que León XIV celebrará en la Basílica de Luján, ya está terminado uno de los elementos centrales de la ceremonia: el sillón en el que se sentará el Papa. La pieza fue fabricada en Esperanza, Santa Fe, por la empresa Sillas Mehring, con más de 70 años en el mercado, a pedido de una vecina lujanense.
Para su realización, la empresa recibió una fotografía del mobiliario que suele utilizar el Vaticano. Enrique Mehring, uno de los dueños, señaló a El Civismo de Luján: «Es una pieza única y no hice ni plantilla, ni plano, ni nada, porque así como lo iba haciendo me iban saliendo las cosas».
El sillón combina distintos tipos de madera y un tapizado especial. El exterior y las patas son de guatambú, con un acabado en lustre dorado, mientras que la estructura interna se construyó en paraíso y se revistió con capas graduadas de poliéster de alta densidad.
El respaldo alcanza 1,20 metro de alto, que se extiende hasta entre 1,35 y 1,40 metro con una cresta tallada en Buenos Aires. Tiene 60 centímetros de ancho, 55 de profundidad y 75 de altura hasta los apoyabrazos.
También se definió qué será del sillón después de la misa del miércoles 11 de noviembre: formará parte del patrimonio histórico del museo de la Basílica de Luján.
