El gobernador Axel Kicillof se reunió con 60 intendentes en La Plata y declaró que las políticas de ajuste del Gobierno nacional generaron una «catástrofe sanitaria» en la provincia de Buenos Aires.
Horas antes de la Marcha Federal en Defensa de la Salud Pública, el gobernador Axel Kicillof reunió en La Plata a un grupo de 60 intendentes de la provincia. Durante el encuentro, Kicillof presentó un diagnóstico de la situación sanitaria, al que calificó de «catástrofe» producto de políticas de ajuste nacional que consideró «criminales». Sostuvo que se trata de una descripción «no opinable» de la realidad porque está basada en datos.
Kicillof repitió para el caso de la salud el formato que había utilizado para plantear la situación financiera de la provincia y su impacto en las comunas: realizó una reunión con intendentes en La Plata en la que expuso un diagnóstico detallado. En esta ocasión lo acompañó su ministro de Salud, Nicolás Kreplak.
«Las políticas de abandono del Gobierno de Milei son verdaderamente criminales: estamos viviendo una catástrofe sanitaria que era absolutamente evitable», declaró el Gobernador. «No es una cuestión opinable o de apreciación: en muy poco tiempo, el ajuste y la eliminación de programas generaron un aumento sin precedentes en la mortalidad infantil, la mortalidad materna y las internaciones por causas evitables», agregó.
Kreplak, en la apertura del evento, proporcionó cifras al análisis de Kicillof. Precisó que como consecuencia del ajuste nacional, aumentaron un 35% las internaciones en hospitales públicos, se dispararon las internaciones por causas prevenibles como influenza y neumonías (60%), diabetes (40%) y cardíacas (37%). Las obras sociales, señaló, reducen sus coberturas, por lo que también aumenta la cantidad de afiliados que solicitan medicamentos en hospitales.
El ministro repasó una variedad de programas que están siendo recortados e hizo especial énfasis en el Remediar, que entrega medicamentos a 8 mil centros asistenciales. Señaló como consecuencias el aumento de internaciones evitables, de la mortalidad infantil (+6,25%) y la materna (+37%), y una suba del 71% de los casos de sífilis. Dijo que la saturación hospitalaria es grande, especialmente en las guardias, y que 20 millones de personas tienen la salud en riesgo.
«Vamos a seguir haciendo un esfuerzo inmenso para sostener programas como ‘Medicamentos Bonaerenses’, intentando sustituir en la medida de nuestras posibilidades a un Estado nacional que cortó totalmente el envío de remedios a las provincias», concluyó Kicillof. «Nuestro compromiso se ve en la gestión y en las calles: mañana la Provincia de Buenos Aires estará presente en la marcha federal que se convocó para defender el derecho a la salud», anunció.
Del encuentro, que se desarrolló en el Salón Dorado de la Casa de Gobierno, participaron la vicegobernadora Verónica Magario y la subsecretaria de Atención de la Salud y Articulación Territorial, Alexia Navarro. Hubo mayoría de jefes comunales del oficialismo, pero también algunos de la oposición, como el tandilense Miguel Lunghi.
