La intervención, de 90 minutos, se realizó el martes y el pontífice descansa en una habitación del piso 10. El parte médico informó que no hubo complicaciones y que se extirpó el lóbulo inferior del pulmón derecho.
El Papa León XIV fue operado el martes de un adenocarcinoma pulmonar en el Policlínico Gemelli de Roma. La intervención quirúrgica se prolongó 90 minutos y, tras ella, el pontífice descansa en una habitación del piso 10 del centro de salud, según informó Vatican News.
El parte médico difundido señala que la intervención concluyó «en el plazo y de la forma previstos». El sumo pontífice, de 71 años, se sometió a una cirugía torácica. Para que la operación fuera radical, se le extirpó el lóbulo inferior del pulmón derecho mediante una técnica video asistida. El examen histológico in situ confirmó el diagnóstico de adenocarcinoma pulmonar, que ya se sospechaba a partir de los exámenes preoperatorios.
El Santo Padre permaneció en el quirófano unas tres horas; la duración de la intervención fue de unos 90 minutos. El parte médico remarcó que la intervención fue un éxito y que no se produjeron complicaciones. Tras la cirugía, el Papa se despertó sin problemas y, después de un breve período de observación, regresó a su habitación en la décima planta.
El equipo quirúrgico estuvo dirigido por el profesor Stefano Margaritora, con la colaboración de la profesora Elisa Meacci, la doctora María Teresa Congedo y el doctor Leonardo Petracca Caravella. El equipo de anestesiología estuvo compuesto por el profesor Massimo Antonelli, el doctor Giovanni Punzo y el doctor Giuseppe Bello.
El Papa debió ser intervenido quirúrgicamente tras detectársele un nódulo en un pulmón. A su arribo al centro de salud, descendió por sus propios medios del vehículo que lo trasladó, saludó a autoridades del lugar que lo esperaban en la puerta e ingresó acompañado por su comitiva y aclamado por una multitud.
El Santo Padre tiene suspendida su agenda hasta el 20 de octubre, descanso que le permitirá recuperarse de la intervención.
En tanto, el cardenal Secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin, informó que conversó con el papa León XIV y quedó impresionado por su «serenidad», horas antes de la intervención quirúrgica. «A todos nos ha impresionado su serenidad», indicó Parolin y relacionó esa característica con la actitud del sumo pontífice durante el Ángelus del domingo pasado.
«Esperamos, tal y como él ha dicho, que estemos precisamente al comienzo de esta dificultad y que, por lo tanto, el problema se pueda resolver lo antes posible. Tenemos confianza; naturalmente, todos le acompañamos con nuestras oraciones y nuestro cariño», subrayó.
Parolin destacó que «está preocupado» porque «no esperaba algo así», pero confió en que, «gracias a Dios», el problema de salud fue detectado rápidamente. «Estas son, como ha dicho el Papa, las sorpresas de Dios», expresó Parolin.
