Cambiar una cubierta es uno de los desperfectos técnicos más sencillos de resolver. El procedimiento demanda unos 30 minutos y evita esperar la asistencia de una grúa.
Cambiar una rueda del auto es una tarea que puede realizarse en aproximadamente 30 minutos. Para ello se necesitan los siguientes elementos: una llave cruz, la llave de las tuercas de seguridad (si corresponde), un crique o gato y una rueda de repuesto en buen estado.
La rueda de repuesto puede ser una “rueda de auxilio”, de menor calidad y con una velocidad máxima recomendada de 80 km/h, o una cubierta igual a las otras cuatro, que no altera la funcionalidad del vehículo. Luego de utilizar la rueda de auxilio, se debe reparar la dañada para contar con un reemplazo ante una futura emergencia.
El procedimiento comienza frenando el vehículo lentamente en una zona que no obstruya el tránsito, como una banquina. El conductor debe descender del auto, colocar las balizas a 50 metros, ponerse el chaleco refractario si lo tiene y encender las luces intermitentes.
Luego se sacan las herramientas del baúl y se destapa la cubierta para acceder a las tuercas. Estas se aflojan en sentido contrario a las agujas del reloj, sin retirarlas por completo. En el lateral inferior del auto hay una flecha que indica dónde ubicar el crique, generalmente debajo de cada puerta. Se levanta el vehículo con la manivela hasta que la rueda no toque el piso.
Con el auto elevado, se retiran las tuercas y se cambia la cubierta, haciendo coincidir los agujeros de la llanta con el disco de la rueda. Las tuercas se ajustan en sentido de las agujas del reloj. Finalmente, se baja el vehículo girando la manivela en sentido contrario hasta que la rueda toque el piso. En ese momento se retira el gato y se terminan de ajustar las cuatro tuercas para asegurar su fijación.
