El Servicio Meteorológico Nacional prevé precipitaciones abundantes en el centro y norte del país durante la primera parte de la semana, y un posterior descenso brusco de temperaturas hacia el fin de semana, con heladas en zonas productivas de Buenos Aires.
El tiempo en Argentina mostrará en los próximos días anomalías vinculadas a excesos hídricos y un descenso brusco de temperaturas. Según las previsiones del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), las mayores probabilidades de lluvias intensas se concentrarán en el Litoral y parte del noreste del país. Hacia el final de la semana, avanzará una nueva masa de aire frío que modificará el escenario térmico.
El meteorólogo Leonardo De Benedictis, en el sitio especializado Meteored, señaló: «El sábado 22 se observan anomalías negativas muy marcadas sobre buena parte del centro y norte argentino, una señal que vuelve a poner bajo vigilancia la posibilidad de heladas en zonas productivas».
La primera parte de la semana estará dominada por una importante disponibilidad de humedad y condiciones favorables para el desarrollo de precipitaciones en la zona central del país. Sectores del NOA, el norte de Córdoba, Santa Fe y el Litoral serán los más afectados por los excesos de precipitaciones. En esa línea, el norte bonaerense también puede verse afectado por tormentas de variada intensidad.
Vuelve el frío: heladas en zonas productivas
Una vez que el sistema de lluvias pierda intensidad sobre el centro del país, comenzará a ganar protagonismo una nueva masa de aire frío. El cambio será especialmente evidente hacia el próximo fin de semana, cuando se producirán anomalías térmicas negativas muy marcadas sobre gran parte de Argentina.
Para el sábado 22, el mapa muestra anomalías de aproximadamente -7 °C a -10 °C sobre amplias zonas del centro del país. En la provincia de Buenos Aires, el descenso de las marcas térmicas se ubicará alrededor de -5 °C, con valores aún menores hacia sectores del interior bonaerense.
El impacto agropecuario vuelve a ser uno de los puntos centrales de este escenario. La combinación entre suelos húmedos y una masa de aire frío puede favorecer fuertes descensos de temperatura durante las madrugadas, incrementando el riesgo de heladas agronómicas. El comportamiento de las temperaturas mínimas hacia el viernes y sábado será el factor que requerirá mayor seguimiento, especialmente en lotes con cultivos sensibles al frío.
Fuente: Agencia DIB
