La necesidad de abrigar a perros y gatos durante el invierno depende de factores como la raza, el tamaño, la edad y el estado de salud. Especialistas detallan cuáles son las señales de frío y las recomendaciones para cada caso.
Con la llegada del frío, muchas familias se preguntan si es necesario abrigar a sus perros o gatos. La respuesta depende de varios factores: la raza, el tamaño, la edad y el estado de salud de cada animal.
Los perros de razas pequeñas tienen menos masa corporal y una capa de grasa más fina, lo que los hace perder calor más rápido. Lo mismo ocurre con las razas de pelo corto que no cuentan con un pelaje denso que los aísle del frío. En estos casos, el abrigo es una necesidad para mantener su temperatura corporal.
En cambio, las razas de pelo largo y doble capa están naturalmente preparadas para el frío y rara vez necesitan ropa adicional, salvo en temperaturas extremas.
Los cachorros y los perros o gatos mayores regulan peor su temperatura corporal. Los cachorros aún están desarrollando su sistema de termorregulación, mientras que los animales sénior suelen tener articulaciones más sensibles, que el frío puede resentir aún más. Las mascotas con enfermedades crónicas, bajo peso o pelaje ralo también son más vulnerables.
Señales de que una mascota tiene frío:
- Duerme acurrucado.
- Busca estufas o contacto físico.
- Duerme más de lo habitual.
- Tiene el cuerpo y las orejas frías.
Cada perro es único. Lo más importante es conocer al animal. Si necesita abrigo, se recomienda priorizar uno que sea cómodo y liviano. Además, se debe brindar un espacio cálido, cómodo y seguro para pasar el invierno.
