Al cumplirse el primer aniversario del crimen de Joaquín Ruffo, el niño de 8 años asesinado por su padre en Lomas de Zamora, su madre, Natalia Ciak, impulsa una convocatoria nacional para visibilizar la violencia vicaria y exigir la sanción de una ley protectora.
Al cumplirse el primer aniversario del crimen de Joaquín Ruffo, el niño de 8 años asesinado por su padre en Lomas de Zamora, su mamá, Natalia Ciak, impulsa una convocatoria nacional para visibilizar la violencia vicaria y exigir la sanción de una ley protectora.
Tras vivir una situación de dolor indescriptible, Ciak decidió resignificar ese quiebre en su vida, ocurrido el 5 de agosto de 2025, en lucha personal y causa social.
El responsable material del crimen del niño fue la expareja de la mujer y padre del menor, Alejandro Ruffo, quien durante años ejerció un sistemático hostigamiento psicológico sobre ella, construyendo una trama de manipulación y violencia de género, que tuvo el peor de los desenlaces.
En tanto, Ruffo, quien se suicidó en febrero de este año mientras estaba detenido con prisión preventiva en la Unidad 34 de la localidad bonaerense de Melchor Romero, había asumido ante los investigadores que el homicidio de su propio hijo tuvo el único propósito de “darle un mensaje a la madre”.
Esa frase es justamente el nudo de la definición de la violencia vicaria, un subtipo de violencia de género en la que el hombre utiliza a los hijos u otros seres queridos menores de edad con el objetivo deliberado de infligir un daño psicológico destructivo a la madre. Contempla desde amenazas y obstrucción de lazos filiales hasta violencia física extrema contra los niños.
Movilización en el Congreso y las provincias
El objetivo de la movilización que impulsa Natalia para el próximo 5 de agosto es lograr que el reclamo por el proyecto de ley contra la violencia vicaria – presentado formalmente hace pocas semanas en los despachos parlamentarios – gane fuerza en la opinión pública.
La movilización central tendrá lugar a las 17 en las puertas del Congreso de la Nación, en la Ciudad de Buenos Aires. No obstante, la intención de los organizadores es replicar la concentración en las plazas principales frente a las legislaturas de cada una de las provincias argentinas, federalizando un reclamo que golpea transversalmente a los juzgados de familia de todo el país.
La propuesta, tal como indicó Ciak al portal La Unión, incluye asistir con remeras blancas o violetas, velas para encender en memoria de las víctimas y globos blancos. Natalia remarcó que la elección de estos colores responde puramente a la simbología de la paz y la lucha contra la violencia familiar, descartando cualquier vinculación con partidos políticos o banderas sectoriales.
Fuente: Agencia DIB
