El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió una alerta roja por lluvias fuertes y persistentes en el norte de la Patagonia, generadas por un río atmosférico categoría 4. Se esperan acumulados de hasta 150 milímetros en sectores de Neuquén y Chubut.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió una alerta roja por copiosas precipitaciones que afectarán al norte de la Patagonia, generadas por el paso de un río atmosférico.
Los ríos atmosféricos son corredores de vapor de agua que ocurren durante los años en que rige El Niño y llegan con más frecuencia a la Cordillera de los Andes, específicamente a Neuquén, Mendoza y San Juan.
El SMN advirtió que un río atmosférico categoría 4 ya afecta el centro y sur de Chile y la Cordillera del norte de la Patagonia argentina, donde alimentará un prolongado episodio de lluvias persistentes que podría dejar acumulados superiores a los 150 milímetros en algunos sectores.
Según el SMN, el área bajo alerta roja —sur de Neuquén y Chubut— será afectada por lluvias fuertes y persistentes, con valores acumulados de entre 60 y 100 milímetros, aunque de manera localizada podrían alcanzarse los 150 milímetros. En las zonas de mayor altura, no se descarta que la precipitación se presente como nieve o una mezcla de lluvia y nieve.
El oeste y sur de Neuquén, el centro y oeste de Río Negro y el noroeste de Chubut se encuentran bajo alerta naranja, donde se esperan precipitaciones acumuladas de entre 30 y 60 milímetros, con posibilidad de superar esos valores de forma puntual. En los sectores más elevados también podrían registrarse precipitaciones mixtas.
Más hacia el este, el SMN mantiene un alerta amarillo por lluvias con acumulados estimados entre 10 y 30 milímetros, también con probabilidad de lluvia y nieve mezcladas en las zonas altas.
La categoría 4, dentro de una escala de cinco niveles, corresponde a eventos con una capacidad muy elevada para transportar vapor de agua y con potencial para producir impactos importantes, especialmente en regiones montañosas donde el relieve favorece precipitaciones abundantes durante períodos prolongados.
Además de la cantidad de lluvia prevista, la persistencia del fenómeno —con suelos que recibirán precipitaciones durante casi dos días consecutivos— aumenta el riesgo de crecidas rápidas de arroyos y ríos de montaña, anegamientos y complicaciones en rutas cordilleranas.
Confirmado por los modelos de consulta internacionales, el fenómeno El Niño comenzó a dar las primeras señales. Los ríos atmosféricos como el que se acerca por la cordillera a Argentina son un signo de la consolidación de esta etapa del evento climático.
El Niño/Oscilación del Sur (ENOS) es un fenómeno natural caracterizado por la fluctuación de las temperaturas del océano en la parte central y oriental del Pacífico ecuatorial, asociada a cambios en la atmósfera. Este fenómeno tiene una gran influencia en las condiciones climáticas de diversas partes del mundo. El ENOS es uno de los patrones más importantes de la llamada variabilidad climática interanual, que incluye modificaciones de la circulación de la atmósfera que pueden durar desde varios meses a pocos años.
En el fenómeno intervienen dos componentes: oceánicos y atmosféricos. Comprende tres fases: El Niño, La Niña y una fase neutra. El Niño y La Niña son los componentes oceánicos; la Oscilación del Sur es el componente atmosférico.
Los efectos de esta oscilación sobre Argentina son diversos y varían dependiendo de la fase, la región y la época del año. Durante la primavera y verano, el noreste argentino tiende a registrar precipitaciones superiores a las normales durante una fase El Niño. Durante la fase La Niña, la misma zona tiende a registrar precipitaciones por debajo de lo normal.
Fuente: Agencia DIB
