La senadora Malena Galmarini reclamó la falta de sesiones en la Cámara Alta provincial y cuestionó la distribución del poder interno.
El Frente Renovador (FR) manifestó su postura ante la inactividad del Senado de la provincia de Buenos Aires, que no realizó sesiones en lo que va de 2024. El planteo fue dirigido a la vicegobernadora Verónica Magario e incluyó una queja por la distribución del poder interno en la Cámara Alta.
La senadora Malena Galmarini, presidenta de la Comisión de Reforma Política, fue la encargada de realizar el reclamo durante la primera reunión del año de esa comisión. «A mí me parece una vergüenza que no sesionemos», afirmó. «Hace siete meses que estamos así. Estoy así desde diciembre. Me pone muy incómoda», agregó tras el encuentro.
Galmarini forma parte de la mesa chica del FR, donde comparte influencia con su esposo, Sergio Massa. En la Legislatura bonaerense, otros actores del massismo, como el diputado Rubén Eslaiman, también participan de las definiciones políticas.
La senadora accedió a la presidencia de la Comisión de Reforma Política luego de meses de tensión al interior del oficialismo, donde el FR y el camporismo se enfrentaron con el kicillofismo por el control de comisiones y cargos en la Cámara. La pulseada se cerró para las comisiones y para la presidencia del bloque, que ejerce Sergio Berni, aunque sigue abierta la designación de una vicepresidencia segunda, por la que pugnaban Galmarini y la kicillofista Ayelén Durán. Galmarini relativizó esa disputa: «No pedimos nada», declaró.
Galmarini criticó el desarrollo de esa negociación: «La verdad que hice todo lo que pude para acercar posiciones y te diría que me rendí». Y añadió: «Lo que sí vi es que se cumplen poco los acuerdos en general en esta Cámara». Aclaró que se refería a los acuerdos entre las tribus peronistas y con la oposición. El principal conflicto en el Senado, que impide sesionar, se da entre el FR, La Cámpora y el Movimiento Derecho al Futuro.
Durante la reunión de comisión, Galmarini distribuyó entre los senadores los proyectos de reforma con estado parlamentario, como un gesto para acelerar discusiones sobre temas como la Boleta Única Papel o la eliminación de las PASO.
