El ministro de Desarrollo Agrario bonaerense, Javier Rodríguez, participó del congreso A Todo Trigo en Mar del Plata y confirmó el registro de dos nuevas creaciones fitogenéticas desarrolladas junto al INTA.
El ministro de Desarrollo Agrario bonaerense, Javier Rodríguez, participó de una nueva edición del congreso A Todo Trigo, realizado en Mar del Plata. Allí, anunció la inscripción de dos nuevas variedades de trigo pan en el Registro Nacional de Cultivares y en el Registro Nacional de la Propiedad de Cultivares del Instituto Nacional de Semillas (INASE).
Se trata de las creaciones fitogenéticas MS INTA MDA Bonaerense 526 y MS INTA MDA Bonaerense 625, desarrolladas de manera conjunta por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria y el Ministerio de Desarrollo Agrario bonaerense (MDA).
Las nuevas variedades
La variedad MS INTA MDA Bonaerense 526 surge de la combinación entre Baguette 31 y Klein Castor. El material reúne el alto potencial de rendimiento, la fertilidad de espiga y la resistencia a roya estriada o amarilla aportadas por la variedad europea, junto con la buena calidad comercial, el excelente peso hectolítrico, el contenido de proteína y la resistencia a roya del tallo y de la hoja provenientes de Klein Castor.
Además, presenta una muy buena adaptación a todos los ambientes productivos del país. Se trata de un trigo de ciclo intermedio, con posibilidades de adelantar fechas de siembra en la zona central argentina, considerándolo como un material intermedio a largo. También se destaca por su altura moderada a baja y por contar con una espiga aristulada o casi sin aristas.
En tanto, la variedad MS INTA MDA Bonaerense 625 proviene de una cruza entre trigo invernal europeo y líneas élite locales. Entre sus principales características sobresalen su baja estatura, su excelente perfil sanitario frente a royas y su altísimo potencial de rendimiento.
Asimismo, presenta una amplia adaptación a todas las zonas productivas argentinas y un ciclo intermedio a corto, con gran flexibilidad para distintas fechas de siembra, lo que le permite responder de manera eficiente a diversos esquemas productivos.
La Chacra Barrow
Durante su participación en el evento, Javier Rodríguez destacó el trabajo de la Chacra Experimental Integrada Barrow y el valor estratégico de la investigación aplicada al agro. “La Experimental Barrow tiene más de 100 años y uno de sus fuertes es el mejoramiento genético vegetal en trigo y trigo candeal. Estas nuevas variedades, el 526 y el 625, tienen un enorme potencial y muestran la importancia de la investigación científica y tecnológica para mejorar las condiciones de los productores”, sostuvo.
Además, explicó que ambas variedades poseen una amplia adaptación territorial y flexibilidad de manejo. “Tienen posibilidades de siembra en toda la provincia de Buenos Aires y muy buena adaptación a distintas fechas de siembra. Son herramientas que le agregan oportunidades a los productores”, afirmó.
Fuente: Agencia DIB
