El Gobierno nacional aseguró que convocará a las universidades para avanzar en una mesa de diálogo luego de la marcha universitaria de este martes y anticipó que buscará rediseñar el esquema de distribución de fondos, con foco en los hospitales universitarios.
Buenos Aires, 11 de mayo (NA) – El Gobierno nacional confirmó que convocará a las universidades para abrir una instancia de diálogo después de la marcha universitaria prevista para este martes. Desde la Casa Rosada señalaron que la intención es discutir la asignación presupuestaria y los mecanismos de control sobre los recursos destinados al sistema universitario, con especial atención en los hospitales universitarios.
Según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, el Ejecutivo planea convocar a representantes de hospitales universitarios para revisar el funcionamiento y la distribución de partidas destinadas a esas instituciones. Fuentes oficiales remarcaron que el Gobierno mantiene la decisión de auditar el uso de fondos públicos en las universidades y defendieron la necesidad de “transparentar” el sistema de financiamiento.
Alejandro Álvarez, subsecretario de Políticas Universitarias, aseguró que el Gobierno convocará después de la movilización de este martes a todos los rectores de universidades con hospitales, con el objetivo de rediseñar la distribución de los fondos. La convocatoria se dará luego de la masiva movilización en defensa de la universidad pública, en la que rectores, docentes y estudiantes reclamaron una actualización del presupuesto frente al impacto de la inflación.
En el oficialismo reconocieron la necesidad de sostener el diálogo con las universidades, aunque insistieron en que cualquier incremento de partidas deberá estar acompañado de mecanismos de control y rendición de cuentas. Desde distintos sectores universitarios vienen reclamando mayores recursos para afrontar gastos de funcionamiento, salarios y el sostenimiento de hospitales y áreas de investigación.
El conflicto entre el Gobierno y las universidades se convirtió en uno de los principales focos de tensión política de las últimas semanas, tras las advertencias de rectores sobre las dificultades para sostener el normal funcionamiento de las casas de estudio.
