En la octava audiencia del juicio por el fallecimiento de Diego Armando Maradona, un médico forense describió el estado del cuerpo y confirmó que el edema se formó entre siete y diez días antes del deceso.
Buenos Aires, 7 mayo (NA) — En la octava audiencia del juicio oral y público por la muerte de Diego Armando Maradona, celebrada en los Tribunales de San Isidro, el médico forense Carlos Mauricio Cassinelli declaró que el exfutbolista presentaba un cuadro de edema generalizado con “agua por todos lados”. Según el legista, esta condición se habría desarrollado entre siete y diez días antes del fallecimiento, lo que indica un proceso crónico.
Durante la jornada, que comenzó pasadas las 10, estuvieron presentes el neurocirujano Leopoldo Luque, el jefe de enfermeros Mariano Perroni, el médico clínico Pedro Di Spagna y Gianinna Maradona. Cassinelli relató que acudió a la vivienda de Maradona en el barrio cerrado San Andrés, en Tigre, donde encontró “ventanales tapiados, cortinas cerradas, la cama separada de la pared, un frigo bar con botellas de agua mineral, talitas, caramelos, ampollas de Ranitidina, envases de jeringas, saches de sueros, un inodoro portátil, un televisor, un placar y un sillón masajeador”. No se halló aparatología médica en el lugar.
El forense detalló que el cuerpo de Maradona, vestido con una remera Puma y un short negro, estaba “hinchado, con edema, un hongo de espuma en la boca, en posición de cúbito dorsal y con los brazos y las piernas extendidas”. El abdomen era “prominente” y presentaba “livideces”. La temperatura del ambiente era de 25 grados, con el aire acondicionado y el ventilador encendidos.
Consultado sobre la agonía, Cassinelli indicó que “no sabría decirle con exactitud”, pero que en la Junta Médica se concluyó que duró aproximadamente 12 horas. La data de muerte se estableció entre las 9 y las 12 del 25 de noviembre de 2020, a causa de un “edema agudo de pulmón secundario a una insuficiencia cardíaca crónica reagudizada”.
Durante la exposición, el fiscal Cosme Iribarren solicitó autorización para mostrar fotografías y un video del procedimiento, ante lo cual Gianinna Maradona se retiró de la sala. Cassinelli describió “los vasos sanguíneos congestivos y prominentes” del cerebro, que presentaba líquido, y señaló que en el abdomen se encontraron tres litros de ascitis. El pulmón derecho pesaba 700 gramos, “aumentado por el líquido”, posiblemente por cirrosis hepática. El corazón estaba “notablemente aumentado de tamaño”, con un peso de 503 gramos y las paredes adelgazadas.
El abogado Francisco Oneto, defensor de Luque, interrogó a Cassinelli sobre el signo de Godet, una maniobra para detectar agua en cadáveres. Tras varias repeticiones, el abogado Fernando Burlando calificó el contrainterrogatorio como una “vergüenza” y pidió invocar la Ley de Víctimas. El juez Alberto Gaig ordenó continuar la audiencia. Al finalizar la declaración de Cassinelli, Luque solicitó intervenir, pero los jueces consideraron que no era el momento oportuno.
El segundo testigo fue el traumatólogo Flavio José Tunessi, quien integró el equipo médico de Gimnasia y Esgrima La Plata. Recordó que conoció a Maradona cuando asumió como director técnico del club en septiembre de 2019. Antes de la pandemia, “era uno, lo disfrutó mucho”, pero después de la cuarentena “era otro Diego”. El 30 de octubre de 2020, en un homenaje por su cumpleaños, “no se lo veía bien, estaba desganado”, por lo que se comunicó con Luque para hablar del problema.
