Tras enviar la reforma electoral al Congreso, el oficialismo baraja opciones como suspenderlas o hacerlas optativas ante el rechazo de aliados como el PRO y la UCR.
Buenos Aires, 24 de abril (NA) – Tras el envío de la reforma electoral al Congreso, el oficialismo baraja posibilidades ante una eventual falta de apoyos para avanzar en la eliminación de las Elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), que cosechó el rechazo de varios aliados. Según supo la agencia Noticias Argentinas, la idea de máxima es concretar su eliminación, pero hay quienes diseñaron un plan B luego de que el PRO y la UCR anticiparan su descontento por los deseos del Poder Ejecutivo de acelerar el tratamiento.
Si bien un sector de la mesa política sostiene, incluso internamente, la posibilidad de blindar los deseos del mandatario, los alfiles legislativos a cargo de negociar se preparan para desplegar la estrategia que les permita conquistar las voluntades necesarias para la sanción de la ley. El panorama es complejo y en Casa Rosada están al tanto. Por eso, hay algunos miembros del reducido círculo que proponen aplicar ligeras modificaciones y avanzar en la suspensión de las primarias, algo que ocurrió durante los comicios de medio término de 2025, o quitarles el carácter de obligatorias para que pasen a ser optativas.
“Es muy probable que varios sectores no quieran apoyar la eliminación. Veremos si podemos suspenderlas o, en tal caso, hacerlas no obligatorias”, planteó un miembro de la mesa política que volverá a reunirse mañana a las 12 en Casa Rosada. Lo cierto es que el presidente Javier Milei estableció dos prioridades: la eliminación de las PASO y la modificación del sistema de financiamiento de los partidos políticos. Son quizás los dos puntos que generan más resistencia en el arco político.
Asimismo, el proyecto contempla además cambios en los requisitos legales para presentar listas, busca suspender la elección directa de parlamentarios del Mercosur, e incluye Ficha Limpia, entre otros detalles. En Balcarce 50 anticipan “guiños” en el articulado del proyecto que podrían ser leídos como un gesto para los gobernadores aliados y, entre los ejemplos, figuran el casillero que se incluye en la boleta para tildar la lista completa, lo que permitiría enganchar las listas locales a las nacionales, y la determinación de vetar la idea de virar hacia un sistema de “circunscripciones uninominales”.
En las filas oficiales anticipan que el proceso será similar al de la reforma laboral y aseguran que supondrá tiempo y debate para avanzar en la determinación. “Los votos van a estar”, sostuvo un importante alfil legislativo.
