Los mandatarios de Brasil y España se reunieron en Barcelona, donde firmaron acuerdos de cooperación y coincidieron en la necesidad de reforzar el diálogo internacional.
El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, recibió hoy en el Palacio de Pedralbes de Barcelona al presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, en el marco de la I Cumbre España-Brasil. Durante el encuentro, ambos líderes coincidieron en la necesidad de redoblar «esfuerzos para trabajar por la paz y por un multilateralismo reforzado y renovado».
Lula da Silva sostuvo que «varias regiones del mundo están nuevamente en conflicto» y que se asiste a una nueva carrera armamentística. El mandatario brasileño concordó con Sánchez en el llamado a «no a la guerra».
Recibidos por el presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa, Sánchez y Lula da Silva mantuvieron un encuentro bilateral, en paralelo a las reuniones entre los distintos ministros de ambas delegaciones. Posteriormente, participaron en la sesión plenaria de la cumbre y realizaron la firma de acuerdos de cooperación.
Sánchez se refirió al presidente brasileño como un «referente y amigo de España y Europa» y definió a la cumbre bilateral como histórica y «la primera entre ambos gobiernos y la primera de España con un país de América Latina». España es el segundo mayor inversor extranjero en Brasil, con más de 41.600 millones de euros invertidos, según datos del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa.
«Nuestros países están llamados a ser motores que acerquen aún más a la Unión Europea (UE) y a América Latina y el Caribe», destacó Sánchez, agregando que son dos regiones que «se miran y comparten valores».
Entre los 15 acuerdos de colaboración que firmaron ambos países se encuentran asuntos como los minerales críticos, tecnología de la información, comunicación, economía social y solidaria, cultura, lucha contra el racismo y violencia hacia las mujeres, afirmaron los líderes en conferencia de prensa.
