Un juez de Mar del Plata denegó el pedido de Oscar Echenique, uno de los condenados por el crimen de la adolescente en 2001, para extender su régimen de salidas. La defensa apeló la decisión.
El Juzgado de Ejecución Penal N.º 1 de Mar del Plata denegó este viernes el pedido del policía Oscar Echenique, uno de los condenados por el femicidio de Natalia Melmann, para ampliar las salidas transitorias. El padre de la adolescente de 15 años, Gustavo Melmann, confirmó que el juez Ricardo Perdichizzi desestimó la solicitud del oficial para acceder a un régimen de 72 horas.
Echenique, que participó de la audiencia virtual desde su celda en la Unidad Penal N°44 de Batán, ya goza de un beneficio de 12 horas corridas durante el primer domingo de cada mes desde diciembre de 2024. La defensa apeló la resolución y recurrió a la Cámara de Apelaciones de Mar del Plata, la siguiente instancia que deberá pronunciarse al respecto.
Por otra parte, la madre de la víctima, Laura Calampuca, junto a su otro hijo Nahuel, concurrió a la Asesoría Pericial de La Plata, donde se realizó la apertura de sobres con las extracciones de sangre efectuadas al ex comisario Carlos Alberto Grillo, al comisario mayor Carlos Oroz Mierez y a los sargentos Hugo Ricardo Morra y Enrique Diez. Melmann señaló que los resultados se conocerán recién en un mes y se mostró expectante con las conclusiones.
Natalia Melmann, de 15 años, fue hallada sin vida en febrero de 2001 en un vivero de Miramar. La autopsia determinó que fue asfixiada con el cordón de sus zapatillas, además de presentar múltiples lesiones. Asimismo, se confirmó que la chica fue víctima de abuso sexual por parte de cinco hombres, entre ellos Echenique, quienes fueron condenados a prisión perpetua por diversos delitos, incluidos «rapto, abuso sexual con acceso carnal agravado por la pluralidad de personas y homicidio criminis causa».
El ex convicto Gustavo «Gallo» Fernández recibió una condena de 25 años por su participación, aunque luego fue reducida a diez años. Por otro lado, Ricardo Panadero había sido absuelto en dos ocasiones por falta de pruebas, pero en 2019, el Tribunal de Casación Penal decidió anular el fallo, lo que llevó a un nuevo juicio donde fue finalmente condenado a reclusión perpetua.
