La Embajada rusa en Buenos Aires calificó como «infundadas» las investigaciones que señalan una operación de influencia contra el gobierno de Javier Milei, advirtiendo sobre una maniobra para fracturar los vínculos bilaterales.
La Embajada de la Federación de Rusia en la República Argentina emitió un comunicado oficial rechazando las recientes investigaciones que señalan la existencia de una presunta operación de influencia y desinformación en el territorio nacional. La delegación diplomática calificó las acusaciones de «infundadas» y advirtió sobre una maniobra deliberada para fracturar los vínculos bilaterales en un momento crítico de la política exterior argentina.
La controversia surgió tras la difusión de documentos que detallan una estructura de propaganda atribuida a una red denominada «La Compañía». Según los informes, esta red, vinculada a estrategias de influencia en regiones como América Latina y África, habría orquestado una campaña entre junio y octubre de 2024 para erosionar la imagen del gobierno de Javier Milei. Los datos de la investigación periodística estiman un financiamiento cercano a los 283.000 dólares destinados a la publicación de más de 250 artículos en medios digitales argentinos, muchos de ellos firmados por perfiles falsos.
Ante las denuncias, la representación rusa en Buenos Aires, bajo la conducción del Embajador Dmitry Feoktistov, sostuvo que estas versiones carecen de sustento fáctico y responden a intereses de terceros actores que buscan «deteriorar el vínculo entre ambos Estados». La embajada enfatizó que Rusia no desarrolla este tipo de actividades en Argentina y que la filtración es parte de una «disputa narrativa» global.
El planteo diplomático sugiere que la difusión de estos informes se inscribe en un contexto de presión internacional para forzar un distanciamiento mayor entre el gobierno de Milei y el Kremlin. La relación bilateral atraviesa un momento de opacidad, mientras el Gobierno argentino reafirma la existencia de maniobras de influencia externa y la Embajada rusa se posiciona como víctima de una campaña de desprestigio. La resolución de esta controversia queda en manos de una investigación que aún promete nuevos capítulos.
