Frente al alza global del precio del petróleo, ocho países implementaron reducciones temporales de impuestos a los combustibles. En Argentina, el Gobierno optó por una nueva prórroga para los ajustes tributarios pendientes.
En un contexto internacional marcado por la escalada del precio del crudo debido al conflicto en Medio Oriente, ocho países –cinco europeos, dos latinoamericanos y uno asiático– implementaron rebajas temporales en los impuestos a los combustibles para amortiguar el impacto en los consumidores. Estas medidas, vigentes hasta junio, apuntaron a proteger el precio final en las estaciones de servicio.
Argentina, si bien se ubicó en el puesto 24 a nivel mundial en el aumento del precio de los combustibles (23,8%), no adhirió a esta tendencia de reducción impositiva. En cambio, a través del Decreto 217/2026, el Poder Ejecutivo postergó al 1° de mayo la entrada en vigencia de los aumentos pendientes en el Impuesto a los Combustibles Líquidos y al Impuesto al Dióxido de Carbono. Esta decisión modifica el cronograma establecido previamente por el Decreto 617/2025.
La medida implica una nueva prórroga sobre ajustes que ya venían siendo diferidos desde 2024 y 2025, en el marco de una política que busca evitar un traslado pleno de la carga tributaria al precio final. El sistema vigente establece que los montos fijos de estos tributos deben actualizarse trimestralmente según el Índice de Precios al Consumidor, pero en la práctica su aplicación ha sido sistemáticamente postergada.
Cuando la cotización del barril Brent superó los USD 100, los combustibles en el mercado local acumularon un ajuste del 19% en abril, llegando a valores cercanos a los $2000. En el último año, los aumentos en naftas y gasoil alcanzaron el 63,6%, casi duplicando la inflación general del 33,1%.
Según un análisis de Focus Market, el 46,6% del precio que paga el consumidor corresponde a impuestos: 41,5% a la Nación, 3% a las provincias y 2,1% a los municipios. Estos tributos representaron en marzo el 3,3% de la recaudación total nacional y registraron uno de los mayores crecimientos interanuales, con un 35,3%.
En el plano internacional, los países que más trasladaron el aumento del crudo a los precios fueron Myanmar (+100%), Filipinas (71,6%), Malasia (+52,4%) y Estados Unidos (+31,1%). En América Latina, Perú lideró con un alza del 35,6%, seguido por Guatemala. A nivel local, YPF amortiguó parte del impacto trasladando un tercio del alza del Brent y congelando sus precios por 45 días.
