En el aniversario del último golpe de Estado, movilizaciones en todo el país y un alto respaldo a la democracia marcaron una jornada de memoria y debate público sobre el pasado y los desafíos institucionales actuales.
Este 24 de marzo se cumplieron 50 años del último golpe de Estado en Argentina. La fecha fue marcada por numerosas movilizaciones y actos de memoria en distintas ciudades del país y en el exterior, con una amplia participación de ciudadanos, familias y organizaciones de la sociedad civil.
Según datos recientes, el nivel de apoyo de la ciudadanía a la democracia alcanza el 75%, el más alto de América Latina. Este respaldo se da en un contexto de estancamiento económico y de un proceso de transformación institucional de las Fuerzas Armadas, que en las últimas décadas avanzaron hacia un esquema de profesionalización y subordinación al poder civil.
En los medios de comunicación y las redes sociales, la conversación pública se centró en este aniversario. Para casi el 90% de la población, que por edad no vivió aquellos hechos, el recuerdo se construye a partir de narrativas y relatos. El debate también incluyó reflexiones sobre la necesidad de fortalecer la calidad institucional de la democracia y elaborar una visión compartida de país, basada en la Constitución Nacional.
A pesar de las tensiones y fragmentaciones políticas y sociales, la sociedad argentina mostró una activa participación en esta jornada, con discusiones que abordaron temas complejos desde diversas perspectivas.
