A pesar de las afirmaciones sobre la reducción de sus capacidades militares, Irán continúa ejecutando ataques con drones y misiles en la región del Golfo, generando daños y desestabilización.
TEHERÁN.– Una serie de ataques recientes atribuidos a Irán ha tenido como objetivo una base militar estadounidense en Arabia Saudita, un puerto en Omán, el Aeropuerto Internacional de Kuwait y una fábrica en Emiratos Árabes Unidos, dejando heridos en varios incidentes. Estas acciones contrastan con las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump y reportes militares que señalan una drástica reducción en las capacidades ofensivas iraníes.
Fuentes militares norteamericanas e israelíes indican que los ataques lanzados por Irán han disminuido alrededor de un 90% desde el inicio del conflicto y que cerca del 70% de sus lanzadores de misiles habrían sido inutilizados. No obstante, los ataques de los últimos días demuestran que Irán conserva un arsenal operativo de drones y misiles balísticos.
En Israel, los ataques con misiles han obligado a millones de personas a refugiarse en búnkeres, resultando en heridos y al menos una víctima mortal por submuniciones. Incluso misiles interceptados han causado bajas, como en Abu Dhabi, donde dos personas murieron por metralla.
Analistas de seguridad señalan que, si bien la campaña militar conjunta de Estados Unidos e Israel ha dañado significativamente la fuerza aérea y naval iraní, el principal indicador de éxito para Teherán es su capacidad persistente para lanzar ataques. Un funcionario de la Casa Blanca sugiere que Irán podría aún contar con miles de drones y cientos de misiles, aunque la información de inteligencia es limitada.
Expertos como Kelly A. Grieco, del Centro Stimson, argumentan que la cantidad de ataques es menos relevante que su eficacia. Su análisis de datos de fuentes abiertas indica que la tasa de aciertos de Irán se ha más que duplicado desde el 10 de marzo, sugiriendo una adaptación táctica más que una derrota.
Los ataques continuaron durante el fin de semana, dañando infraestructura en Kuwait y Omán. Además, grupos aliados como los hutíes de Yemen han reiterado su disposición a emplear mayor potencia de fuego contra los enemigos de Irán.
