En un auditorio de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC), la diputada nacional Natalia de la Sota lideró un encuentro que trascendió el marco académico para proyectarse como el germen de una construcción política de alcance nacional. El foro, titulado «¿Qué Argentina queremos? Desarrollo regional y modelo económico nacional», reunió a figuras opositoras y académicos con el objetivo declarado de diseñar una alternativa al actual gobierno.
Un panel con mensaje político
La composición del panel principal no fue casual. Junto a De la Sota, referente de Defendamos Córdoba, estuvieron el histórico dirigente radical Federico Storani, presidente de la Fundación Sergio Karakachoff, y Alejandro «Topo» Rodríguez, del Instituto Consenso Federal. Esta alianza visual buscó simbolizar un espacio de convergencia más allá de las fronteras partidarias tradicionales, con una crítica común hacia la gestión del presidente Javier Milei.
Durante su intervención, la diputada cordobesa fue contundente. «Córdoba es el corazón productivo del país, hoy herido y maltratado», afirmó, y denunció un proceso de «industricidio» que afecta, según su visión, a las pymes y a las economías regionales. Su discurso vinculó el desarrollo provincial con la necesidad de un cambio en el modelo económico nacional.
Críticas al modelo y mirada federal
El eje de las críticas se centró en las consecuencias del ajuste económico. De la Sota argumentó que el plan oficial «daña a la Argentina, a Córdoba y a todo el federalismo productivo», y llamó a trabajar en la «reconstrucción» del país. Por su parte, Federico Storani aportó una mirada crítica sobre los indicadores económicos positivos difundidos por el gobierno, señalando que se sustentan en actividades primarias como la minería y la agricultura, y no en un desarrollo industrial sostenible.
«En los otros sectores estamos viviendo un abandono total en la infraestructura y un ajuste que recae principalmente sobre los sectores de ingresos fijos y los jubilados», agregó el dirigente radical, completando un diagnóstico compartido de impacto social negativo.
Horizonte electoral incierto
Este movimiento se da en un contexto de alta incertidumbre institucional y electoral. Aún no están definidas las reglas para los comicios del año próximo, ni se conoce el calendario exacto, lo que incluye debates sobre la continuidad de las PASO. En este escenario, la figura de Natalia de la Sota cobra doble relevancia: mientras teje una red nacional opositora, su nombre sigue sonando con fuerza para la fórmula gubernativa en Córdoba en 2025.
Analistas políticos estiman que la diputada podría aportar entre 8 y 10 puntos propios en una elección provincial, un caudal valioso en cualquier escenario reñido. Aunque su relación con el actual gobernador Martín Llaryora no atraviesa su mejor momento, en el oficialismo cordobés no descartan un eventual diálogo.
El foro en Río Cuarto parece ser, por lo tanto, más que un evento aislado. Se presenta como el primer paso de una estrategia dual: capitalizar el descontento con las políticas nacionales desde una base provincial fuerte, e intentar dotar de contenido técnico y político a una alternativa que, con Córdoba como epicentro, aspire a tener proyección federal de cara al futuro político argentino.
