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viernes, 27 marzo, 2026
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El gasoil encarece la cosecha y tensa al transporte de cargas

El incremento sostenido en el valor del gasoil comienza a generar tensiones en dos sectores estratégicos de la economía argentina: la agricultura y el transporte de cargas. La escalada del combustible, influenciada por factores geopolíticos internacionales, está modificando la estructura de costos en pleno desarrollo de la cosecha de granos gruesos.

Impacto directo en el campo

Los contratistas de maquinaria agrícola, encargados de las tareas de recolección, ya están implementando ajustes en sus tarifas. Según reportan desde el sector, el precio del gasoil utilizado en las labores registró un incremento cercano al 30% durante las últimas semanas. Este componente representa entre el 18% y el 25% del costo operativo de una cosechadora.

Frente a esta situación, los ajustes aplicados hasta el momento han sido acotados, oscilando entre el 2% y el 5%. La estrategia adoptada consiste en revisiones periódicas cada quince días, con el objetivo de evitar incrementos bruscos y trasladar a los productores solo el impacto real del combustible. «Buscamos un equilibrio para no cobrar más de lo que el gasoil pesa en la tarifa final», explicó un referente del sector.

Alerta en el transporte de cargas

La situación es aún más crítica para el autotransporte de mercancías. Las entidades que agrupan a las pymes del sector han emitido alertas sobre la sostenibilidad financiera de las empresas. El gasoil representa aproximadamente un tercio de la estructura de costos del transporte de media y larga distancia.

Según cálculos del sector, cada aumento del 10% en el precio del combustible se traduce en un incremento de al menos un 3.5% en los costos operativos totales. Con subas acumuladas superiores al 20% en marzo, muchas compañías se enfrentan a la disyuntiva de actualizar sus tarifas o dejar de operar para evitar pérdidas.

Riesgo para miles de pymes

La federación que representa a más de 6,500 pequeñas y medianas empresas del transporte ha sido enfática: sin una revisión inmediata de los fletes, una parte significativa del parque automotor podría decidir no prestar servicio. Esta advertencia llega en un momento clave, cuando la cosecha comienza a fluir hacia los puertos y la demanda de logística alcanza su pico anual.

«Los márgenes ya eran reducidos y la actividad, baja en varios rubros. Este golpe en el principal insumo puede ser decisivo», señaló un dirigente empresarial. El sector subraya su rol fundamental, ya que mueve más del 90% de la carga terrestre del país y genera el 4% del empleo nacional.

Contexto y perspectivas

La actual coyuntura se desarrolla mientras avanza la recolección de maíz en la zona núcleo y se espera el inicio masivo de la cosecha de soja. El consumo de gasoil en este período se estima en cientos de millones de litros, dada la intensa actividad de maquinaria agrícola y transporte.

Por el momento, no se reportan problemas de abastecimiento de combustible, pero la incertidumbre sobre la evolución de los precios internacionales mantiene en alerta a ambos sectores. La capacidad de absorber estos costos adicionales sin afectar la cadena logística y productiva será uno de los desafíos inmediatos para la economía.

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