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domingo, 6 septiembre, 2026
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El Molino Tassara: historia, familia y tradición en Junín

La historia del Molino Tassara de Junín, desde su fundación por inmigrantes italianos hasta su producción actual, fue relatada por Juan Carlos Tassara, director de la empresa.

Juan Carlos Tassara, director de la empresa, relató la historia del Molino Tassara de Junín, que se remonta a la llegada de su bisabuelo a la Argentina alrededor de 1860. El bisabuelo provenía de Rapallo, un pueblo cercano a Génova, Italia, y se estableció inicialmente en La Boca. Allí, la comunidad de parientes compartía el apellido Tassara Costa y formaba familias numerosas de diez o doce hijos.

Debido a un brote de fiebre amarilla, la familia se trasladó a Avellaneda. Con el tiempo, dos hermanos, Fortunato y Héctor, decidieron independizarse y recorrieron el país. Trabajaron en los ingenios azucareros del norte y finalmente se establecieron en Junín, donde fundaron el Molino Junín. Posteriormente, Héctor compró otro molino en San Luis y se separó de la sociedad.

El molino se instaló entre dos vías ferroviarias: el Ferrocarril Central Argentino y el Buenos Aires al Pacífico. Esta ubicación permitía comprar trigo a lo largo de la línea ferroviaria, descargarlo en la planta y distribuir la harina entre los pueblos de la región. En sus inicios, el molino producía 60 bolsas por día; en la actualidad, la producción alcanza las 9.300 bolsas diarias.

La manzana del molino fue el hogar de la familia. Allí vivió el abuelo de Juan Carlos Tassara con sus 10 hijos, después su padre y luego ellos. La harina se envasaba en el tercer piso y bajaba por toboganes que los chicos de la familia usaban para jugar, saliendo cubiertos de harina. Una vez al año, la calle Alberdi se convertía en escenario de las fiestas del molino, a las que se invitaba a todo el barrio.

Cuando se reemplazó la máquina de vapor, se compró un motor diésel proveniente de las barcazas del desembarco de Normandía, comercializado tras la Segunda Guerra Mundial. El motor movía todas las transmisiones, los tres pisos del edificio y la sierra de la carpintería. Al arrancar, generaba electricidad estática que producía chispas al acercar la mano. Con el tiempo, el motor fue reemplazado. El establecimiento se llamaba Molino y Fábrica de Fideos Junín.

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