La política bonaerense aguarda la definición sobre la realización de las PASO en 2026, mientras el Gobierno nacional busca eliminar esa instancia electoral y enfrenta demoras en la negociación con los gobernadores.
La política bonaerense se encuentra a la espera de una definición sobre la realización de las elecciones primarias (PASO) en 2026. Un criterio no legislado indica que la definición debería ocurrir antes de fin de año, dado que se considera contraindicado modificar las reglas electorales en el mismo año de los comicios. El Gobierno nacional, que busca eliminar esa instancia, enfrenta un estancamiento en la negociación desde hace dos semanas.
Un legislador nacional bonaerense de la oposición, con rol relevante en el armado de un frente electoral en la provincia, declaró: “Los gobernadores quieren certezas. Pero no cualquier certeza, o no de cualquier interlocutor. Necesitan el compromiso de bien arriba y eso no termina de llegar”. En referencia a las promesas del jefe de Gabinete, Diego Santilli, de no entorpecer el armado electoral de los aliados en las provincias, el legislador indicó que se requiere una señal más clara de Karina Milei.
La incertidumbre explica la dificultad de la Casa Rosada para obtener el apoyo necesario para eliminar o suspender las PASO. Entre los motivos, se menciona la percepción de los gobernadores sobre un humor social no favorable al Gobierno, aunque el índice de Confianza de la Di Tella subió este mes. También se citan señales de debilidad política y desorden interno en el Ejecutivo, como la medida de créditos hipotecarios anunciada por el ministro de Economía, Luis Caputo, que utiliza el Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la Anses, un esquema similar al lanzado en 2009 por Cristina Kirchner. En la conferencia de prensa, Caputo mencionó el concepto de “justicia social”.
El Gobierno consiguió la aprobación de la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y la Inocencia Fiscal 2, pero los aliados mantienen cautela. Hasta fin de año, toda votación en el Congreso requerirá una negociación específica, lo que elevará el costo del apoyo necesario, incluidas las PASO.
En la provincia de Buenos Aires, la vigencia o no de las primarias es un dato central. Si se conservan en Nación, también se realizarán en la provincia, lo que minimiza la posibilidad de un desdoblamiento electoral. El jefe de Gabinete, Diego Santilli, mantiene una posición ambigua: fue sumado a una recorrida por CABA junto a Pilar Ramírez, lo que alimenta versiones sobre una candidatura en ese distrito, pero también ordenó armar equipos técnicos en la Provincia.
En el entorno libertario circula la versión de que Santiago Caputo considera que lo mejor para el presidente sería que el gobernador Axel Kicillof adelante las elecciones distritales y que el peronismo obtenga el triunfo, como estrategia para activar el “voto miedo” que favorezca a La Libertad Avanza en la elección presidencial. La llave para esa definición la tiene Kicillof, quien define por decreto la fecha de los comicios.
En el peronismo, Kicillof ajusta los detalles del lanzamiento de su mesa federal en Avellaneda, y envió a su ministro de Economía, Pablo López, a Nueva York para dialogar con acreedores de la Provincia. Sergio Massa sumará señales sobre su voluntad de competir, aunque desde su entorno advierten que “no se puede permitir una tercera derrota”. Cristina Kirchner no tiene candidato propio a la vista, y en el MDF temen que no habilite una interna en el peronismo.
