La Libertad Avanza citó para el 2 de septiembre a la Comisión de Finanzas de la Cámara de Diputados, en el marco de la sesión especial convocada por la oposición para el 9 de septiembre. La medida busca desactivar la sesión, mientras los bloques opositores mantienen su respaldo al tratamiento de los proyectos.
El Gobierno convocó a una reunión informativa de la Comisión de Finanzas de la Cámara de Diputados para el miércoles 2 de septiembre, con el objetivo de comenzar a analizar las iniciativas vinculadas con el sobreendeudamiento de las familias. La medida se adoptó después de que los bloques opositores reunieran las firmas necesarias para solicitar una sesión especial, prevista para el 9 de septiembre, en la que se buscaría emplazar a las comisiones para acelerar el tratamiento de unos 50 proyectos sobre endeudamiento familiar y la prórroga de la emergencia en discapacidad.
La convocatoria fue impulsada por Unión por la Patria, Provincias Unidas, la Coalición Cívica, Encuentro Federal, el Frente de Izquierda y legisladores vinculados con mandatarios provinciales, entre ellos los gobernadores de Misiones, Hugo Passalacqua, y de Catamarca, Raúl Jalil. El pedido lleva la firma de 49 diputados.
Una fuente de La Libertad Avanza (LLA) reconoció que la reunión fue convocada con la intención de desactivar la sesión del 9 de septiembre. “Como siempre, depende de los bloques del medio. Veremos qué pasa”, señaló al ser consultada sobre las posibilidades de que la oposición pierda el quórum.
La reunión informativa abre el debate sobre los proyectos, pero no impone plazos ni garantiza que las iniciativas lleguen al recinto. En cambio, el emplazamiento solicitado por la oposición establecería días y horarios para que las comisiones se reúnan y fijaría una fecha límite para la firma de dictámenes.
El diputado Pablo Juliano, de Provincias Unidas, calificó la decisión del Gobierno como una “jugada distractiva” y una “cortina de humo”. Según advirtió, para dictaminar las iniciativas es necesario que todas las comisiones involucradas trabajen en conjunto y establezcan un cronograma.
En la misma línea, Esteban Paulón, también de Provincias Unidas, afirmó que “la única garantía de avanzar hacia un dictamen es ratificando la convocatoria a sesión especial”. Aunque reconoció que el oficialismo busca desactivar el encuentro, se mostró confiado en que los firmantes mantendrán su respaldo.
La incertidumbre está centrada en los diputados vinculados con los gobernadores de Misiones, Catamarca, Salta, Jujuy, Tucumán, Chubut, Neuquén, Córdoba y Santa Fe. Algunos legisladores dialoguistas comenzaron a poner en duda su asistencia después de la convocatoria de la Comisión de Finanzas. “Si el temario propuesto se discute en comisión, no sé si amerita una sesión para convocar lo mismo”, planteó uno de ellos. Otro firmante del pedido sostuvo que, con la comisión ya reunida, la sesión podría perder sentido y quedar reducida a una disputa política con el Gobierno.
Desde los bloques opositores más duros, sin embargo, remarcan que se trata de dos mecanismos diferentes. Mientras la reunión informativa abre un debate sin plazos definidos, el emplazamiento obligaría a las comisiones a avanzar hacia un dictamen.
Las iniciativas en discusión buscan ofrecer respuestas frente al aumento de la mora de las familias con bancos, tarjetas de crédito, financieras y billeteras virtuales. Entre las propuestas figuran la condonación de al menos el 50 por ciento de los intereses punitorios, la creación de planes especiales de cuotas y la declaración de una emergencia financiera.
La oposición deberá ahora consensuar una redacción común que reúna los votos necesarios para ser aprobada. Para ello, las distintas bancadas comenzarán a organizar mesas de trabajo con sus equipos técnicos, con el objetivo de definir qué aspectos priorizar y elaborar un proyecto unificado.
El Gobierno, por su parte, asegura que está dispuesto a discutir el problema, aunque rechaza una intervención amplia del Estado. La postura predominante dentro de LLA es que se trata de obligaciones entre privados y que las propuestas deben distinguir las situaciones de vulnerabilidad de las deudas originadas en consumos particulares.
La reunión del 2 de septiembre será el primer capítulo de una pulseada que tendrá como fecha decisiva el miércoles 9. Aunque la convocatoria oficialista no impide formalmente que la sesión especial se realice, su éxito dependerá de que la oposición conserve los apoyos reunidos y evite que los bloques dialoguistas vuelvan a alinearse con la Casa Rosada.
