El gobernador bonaerense Axel Kicillof decidió no negociar con Cristina Kirchner hasta diciembre o enero, según fuentes de su entorno. La estrategia apunta a fortalecer su posición como precandidato y evitar un acuerdo prematuro en el peronismo.
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, ha decidido postergar cualquier negociación con la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner hasta diciembre de 2024 o enero de 2025, según fuentes del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) consultadas por esta agencia. La decisión se da en un contexto de tensiones internas en el peronismo y luego de una semana que el oficialismo nacional consideró adversa.
Un dirigente del MDF, que pidió reserva, explicó: “No vamos a negociar ahora, porque hoy eso implica un entendimiento entre pares, el año que viene será otra cosa: cuanto más tiempo pase, Axel será menos un igual y más el precandidato más instalado y podrá imponer condiciones”. Esta postura se basa en la evaluación de que el tiempo juega a favor del gobernador para consolidar su liderazgo.
En la cúpula del MDF sostienen que existe un intento de “acelerar los tiempos” para forzar una negociación anticipada sobre la conducción del peronismo, impulsado por sectores cercanos a Cristina Kirchner y a Sergio Massa. Para resistir esa presión, el espacio de Kicillof ha desplegado un esquema de ordenamiento territorial, con Carlos Bianco a nivel bonaerense y Andrés Larroque en el ámbito nacional. Gabriel Katopodis y los intendentes Julio Alak y Jorge Ferraresi también cumplirán roles en esa tarea. Hacia septiembre, se prevé un acto para exhibir avances en ese plano.
Según las fuentes, la presentación de Cristina Kirchner ante la ONU y una filtración que la vincula con la candidatura de su hijo Máximo a gobernador bonaerense son interpretadas en la Gobernación como parte de ese plan para acelerar los tiempos. Además, se menciona un nuevo intento de concretar un encuentro entre Kicillof y Cristina Kirchner, que habría partido de San José 1111 la semana pasada. La respuesta, según las fuentes, fue tajante: “Hasta diciembre o enero no vamos a conversar de nada, no están dadas las condiciones”.
En paralelo, la eliminación de la reforma de la ley de manejo del fuego en el Congreso dio lugar a movimientos de Sergio Massa para instalar su figura. El viernes, se difundió una confidencia sobre su influencia en gobernadores como Sáenz, Jaldo, Figueroa y Pasalacqua para rechazar el proyecto, y se distribuyó una encuesta de la consultora Alaska, de Juan Courel, que indica que Massa le ganaría a Javier Milei en un balotaje por 53,7% contra 46,3%.
Para Kicillof, estos movimientos de Massa y Cristina Kirchner son convergentes, lo que refuerza su convicción de esperar. Sin embargo, la estrategia conlleva riesgos, como posibles episodios de inseguridad o demoras en el pago de salarios que podrían generar malestar social. “Todo eso puede ocurrir y adiós la ventaja política de no negociar ahora”, admiten en la Gobernación.
Pese a esos riesgos, la decisión está tomada: esperar, bajo la hipótesis de que el tiempo desinflará a Cristina Kirchner y a Massa, y le dará a Kicillof una posición de fuerza para negociar con más margen. Solo entonces se sentará a la mesa de definiciones, ya sea para un acuerdo o para una interna.
