El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, publicó una columna de opinión en el diario La Voz del Interior de Córdoba en la que criticó la gestión económica del presidente Javier Milei y advirtió sobre una pérdida de recursos para las provincias.
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, publicó una columna de opinión en el diario La Voz del Interior de Córdoba en la que cuestionó la política económica del Gobierno nacional y el manejo de los recursos hacia las provincias.
En el texto, Kicillof afirmó que la gestión del presidente Javier Milei utiliza la distribución de fondos como un mecanismo de presión para obtener apoyo legislativo. Según el mandatario bonaerense, las provincias perdieron recursos por un monto superior a los 47 billones de pesos durante la gestión actual.
Kicillof sostuvo que “para Milei, gobernar es exclusivamente lograr su propia reelección” y que “el método elegido es la extorsión. Consiste en utilizar la distribución de recursos públicos como moneda de cambio para obtener apoyo legislativo”.
En relación con las negociaciones para suspender las elecciones primarias (PASO), el gobernador señaló que “sin ningún disimulo, y de manera obscena, se informa que ofrece a las provincias parte de los recursos que les quitó, principalmente bajo la modalidad de préstamos o adelantos de coparticipación”.
Respecto de los indicadores económicos, Kicillof indicó que “con su política económica, Milei destruyó más de 300.000 puestos de trabajo y empujó al cierre a 26.000 empresas”. Además, afirmó que “la industria acumula 12% de caída, el comercio 5% y la construcción un 15%”, y que la morosidad de las deudas “está en su punto más alto, superando a la megacrisis de 2001”.
El gobernador también comparó el superávit fiscal del Gobierno nacional con los recursos que dejaron de recibir las provincias: “El ‘superávit’ acumulado por el gobierno nacional desde que asumió Milei es casi idéntico en magnitud a los recursos que perdieron las provincias”.
Kicillof mencionó sus recorridas por Tierra del Fuego, Córdoba y Corrientes, donde recibió reclamos de empresarios, sindicatos y autoridades locales sobre la apertura importadora y la paralización de la obra pública. En ese marco, llamó a “articular una alternativa política de alcance federal” y sostuvo que “ninguna provincia puede desarrollarse sola en un país que se desintegra”.
Finalmente, el gobernador concluyó: “Cuatro años más de un gobierno que deserta de sus responsabilidades, abandona a las provincias y utiliza la necesidad como herramienta de poder, causarían daños irreparables”.
