Javier Novarini, señalado por la familia de la víctima, declaró ante el Tribunal Oral Federal N°2 de La Plata y presentó fotos y videos que podrían ser clave para la investigación.
La causa que investiga la desaparición y muerte de Johana Ramallo en La Plata registró una novedad procesal. En una audiencia reciente, Javier Novarini, un hombre que durante años fue señalado por la familia de la víctima, declaró que posee fotografías y videos que podrían ser relevantes para el esclarecimiento del caso.
Novarini se presentó ante los jueces del Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°2 de La Plata. Los magistrados ordenaron el secuestro y la preservación de los dispositivos electrónicos mencionados por el testigo para su posterior peritaje técnico. Asimismo, dispusieron que Novarini amplíe su declaración en la próxima audiencia.
Según el relato del testigo, el material incluye imágenes de una camioneta blanca, armas de fuego, estupefacientes y capturas tomadas en zonas ribereñas como Punta Lara y Palo Blanco. Novarini afirmó que los archivos provienen de un teléfono celular que una amiga de la víctima dejó olvidado en uno de sus automóviles años atrás. Al revisar el contenido, decidió conservar las fotos y videos.
Consultado sobre la demora en entregar el material a la Justicia, Novarini sostuvo que le habían aconsejado esperar al inicio del debate oral, ya que presentarlo antes podría convalidar las acusaciones en su contra. También declaró que, tiempo después de la desaparición, la amiga le contó que ambas estaban juntas cuando una camioneta blanca se les acercó, varias personas descendieron y les mostraron una piedra de droga. La mujer habría decidido no subir por miedo, mientras que Johana sí lo hizo. “Nunca más la vio”, afirmó ante el Tribunal.
El nombre de Javier Novarini ya figuraba en la investigación por la desaparición, homicidio y vínculos con una red de trata de Johana Ramallo. Marta Ramallo, madre de la víctima, lo había señalado como la persona que introdujo a su hija en el consumo de sustancias y en la relación con un eslabón clave de la organización delictiva dedicada a la explotación de mujeres. Frente a esas acusaciones, Novarini declaró: “Me asombra porque yo no tengo ninguna vinculación ni con la droga, ni con el narcotráfico, ni con la prostitución, ni con el proxenetismo”. Explicó que mantuvo una relación sentimental con Johana durante aproximadamente tres años y que el vínculo terminó cuando ella comenzó a consumir drogas.
Johana Ramallo fue vista por última vez el 26 de julio de 2017, cuando salió de su casa en Berisso con la promesa de regresar a las 20.30, lo que no ocurrió. Casi dos meses antes, se había separado del padre de su hija y regresó a la vivienda de su madre. La última imagen registrada de ella fue captada por una cámara de seguridad de una estación de servicio en 1 y 63, La Plata, donde se la ve ingresando a un baño ese mismo día. Sus restos mutilados fueron hallados en las costas de Berisso en agosto de 2018, e identificados como pertenecientes a la joven en 2019. La investigación trabaja sobre el contexto de explotación sexual, tráfico y comercialización de drogas en la zona roja de La Plata.
