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domingo, 7 junio, 2026
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La muerte del Indio Solari: un funeral de Estado que moviliza a la dirigencia política bonaerense

El fallecimiento del músico Carlos «Indio» Solari generó una serie de reacciones políticas en la provincia de Buenos Aires, incluyendo un acercamiento entre el gobernador Axel Kicillof y el diputado Máximo Kirchner, y la organización de un velorio público en Avellaneda.

La muerte de Carlos “Indio” Solari, ocurrida en su domicilio de Parque Leloir, provocó una movilización social que derivó en acciones de coordinación entre distintos actores políticos de la provincia de Buenos Aires. El gobernador Axel Kicillof se puso al frente del seguimiento del caso, y su ministro de Seguridad, Javier Alonso, coordinó con el abogado de la familia Solari el operativo en la vivienda y la seguridad de las exequias públicas previstas en Avellaneda.

El episodio más destacado en el ámbito político fue el restablecimiento del diálogo entre Kicillof y Máximo Kirchner, quienes mantenían un distanciamiento desde hacía meses. Según fuentes consultadas, la comunicación se dio en varias ocasiones y abarcó desde la logística del traslado del cuerpo hasta la definición del lugar del velorio público. Las mismas fuentes señalaron que el tono de las conversaciones fue “como si no hubiese pasado nada entre ellos, como antes de la pelea”, y que primó “el contenido humano”.

La elección del polideportivo de Avellaneda como sede del velorio público involucró al intendente de esa ciudad, Jorge Ferraresi, quien fue sumado al diálogo por Kicillof y Kirchner. Ferraresi, que busca una candidatura a gobernador, participó en las definiciones. La exclusión del estadio de Racing Club respondió a la voluntad de evitar una sobreexposición del presidente de la Asociación del Fútbol Argentino, Claudio “Chiqui” Tapia.

El gobierno nacional, encabezado por Javier Milei, se mantuvo en silencio. El presidente no emitió declaraciones públicas, mientras que el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, negó el uso del Congreso para la despedida pública, argumentando que el edificio no reúne las condiciones de infraestructura necesarias. Posteriormente, desde el gobierno se intentó mostrar empatía, pero no se concretaron ofrecimientos alternativos, como el de Tecnópolis, debido a la falta de comunicación directa con la familia.

En paralelo, en la Legislatura bonaerense se convocó a una sesión especial para tratar la situación del IOMA, la obra social provincial, y citar a su presidente, Homero Giles. La convocatoria, impulsada por una alianza opositora, fue respondida con celeridad por el presidente de la Cámara, Alejandro Di Chiara. En el kicillofismo se interpretó que detrás de la movida podría haber una jugada del camporismo para exponer al gobernador en un tema sensible. Sin embargo, fuentes legislativas señalaron que no hay confirmación de una interna dentro del bloque oficialista.

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