Con epicentro en el Congreso Nacional, la movilización del 3 de junio incluyó reclamos por los femicidios de Agostina Vega y Dulce Candia, y rechazó políticas del gobierno nacional.
El colectivo Ni Una Menos realizó este miércoles movilizaciones en todo el país, con epicentro frente al Congreso Nacional en la Ciudad de Buenos Aires y convocatorias en ciudades como Córdoba, donde se realizó el velorio de Agostina Vega, adolescente de 14 años víctima de femicidio. Las consignas principales fueron «Vivas, libres y desendeudadas nos queremos» y «Justicia por Dulce y Agostina», en referencia a Vega y a Dulce Candia, de 17 años, oriunda de Misiones.
En el acto central se leyó un comunicado que comenzó: «El 3 de junio es nuestro grito. El grito de hartazgo que hace once años salió a las calles en Argentina y se extendió por todo el mundo, tejiendo una denuncia colectiva». El texto agregó: «Hoy frente al gobierno de Milei, que es negacionista de la violencia patriarcal decimos: ¡Nuestras vidas no son desechables! ¡Las vidas de las pibas valen!».
En Córdoba, la concentración comenzó en avenida Colón y La Cañada, con marcha hacia el Patio Olmos. Allí se velaban los restos de Agostina Vega. El comunicado afirmó que el crimen de la adolescente «sintetiza las violencias institucionales» y exigió «la renuncia del Ministro de Seguridad Juan Pablo Quinteros y la destitución de los fiscales Raúl Garzón e Iván Rodríguez».
La movilización también reclamó justicia por Dulce Candia, Noelia Romero (de Temperley, provincia de Buenos Aires), y pidió por la aparición de Camila Maidana (Comodoro Rivadavia, Chubut) y Delicia Mamani (Córdoba, oriunda de Jujuy). Se exigió condena para el femicida de Mariel Jiménez (Villa Lugano) y justicia por Pamela Cobbas, Roxana Figueroa, Andrea Amarante, y reparación para Sofía Castro Riglos, sobreviviente del triple lesbicidio de Barracas. Se reclamó que el crimen de Justo Fernando Barrientos sea condenado como lesbicidio.
Entre los reclamos, se rechazó el proyecto de ley de la senadora Carolina Losada sobre «falsas denuncias», al que calificaron como un intento de «blindar la pedofilia». También se denunció la separación de la niña Arcoiris de su entorno protegido en La Rioja y la «violencia vicaria» contra Alexandra Sabio en Neuquén.
Según el informe del Observatorio de las Violencias de Género “Ahora Que Sí Nos Ven” y la Universidad Nacional del Delta, entre el 3 de junio de 2015 y el 24 de mayo de 2026 se registraron 3.205 víctimas letales de violencia de género: 3.144 femicidios directos y vinculados, 46 transfemicidios y travesticidios, y 15 instigaciones al suicidio. Esto equivale a un femicidio cada 31 horas. El informe de MuMALa indicó dos intentos de femicidio por cada asesinato consumado.
El comunicado repudió declaraciones de la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, quien calificó el crimen de Agostina Vega como «homicidio» y no como femicidio. Asimismo, denunció «el antifeminismo de Estado» del gobierno de Javier Milei y la eliminación de políticas de género a nivel nacional y provincial. También se rechazó el intento de eliminar la Educación Sexual Integral y se exigió la plena implementación de la Ley de Aborto Legal, Seguro y Gratuito.
La movilización de este 3 de junio de 2026 conmemoró el undécimo aniversario del primer Ni Una Menos, ocurrido en 2015 tras el femicidio de Chiara Páez en Rufino, Santa Fe. El comunicado finalizó: «Frente al odio, más organización; frente al saqueo, más solidaridad; frente a la crueldad, más comunidad».
