El presidente de la Federación Médica de la provincia de Buenos Aires (FEMEBA) analizó el presente del sistema de salud, el rol de las instituciones médicas y la necesidad de un cambio estructural en el modelo de cuidado.
El presidente de la Federación Médica de la provincia de Buenos Aires (FEMEBA), Sandro Scafati, declaró que la crisis del PAMI no es únicamente financiera, sino también una crisis del modelo de atención. En una entrevista, Scafati abordó el rol de FEMEBA en el sistema de salud, los problemas estructurales de la atención sanitaria en Argentina y la situación del PAMI.
Scafati afirmó que FEMEBA desarrolla acciones relacionadas con la cobertura de la salud y la atención médica con obras sociales y otros organismos mediante un sistema solidario de prestaciones. Señaló que la organización es la mayor prestadora de servicios médicos del país, con capacidad de atención en 120 de los 135 partidos de la provincia de Buenos Aires. También mencionó que FEMEBA gestiona el sistema FEMEBA ON LINE, que permite autorizar prácticas, gestionar códigos de seguridad, receta electrónica, historia clínica digital y acceso para pacientes.
Consultado sobre el principal problema del sistema de salud en Argentina, Scafati sostuvo que «el problema más grave no es únicamente la pobreza, sino la injusticia estructural que se traduce en acceso desigual, coberturas fragmentadas y un sistema incapaz de garantizar equidad». Indicó que cerca de la mitad de la población carece de protección sanitaria suficiente y que los subsistemas —público, privado, obras sociales, prepagas y PAMI— operan como compartimentos estancos.
Respecto al PAMI, Scafati expresó que la institución nació en un contexto histórico en el que el Estado asumió un papel central en la protección social, pero que ese modelo entró en discusión hace décadas. Afirmó que «el Estado no debería ser un aparato burocrático ni un espacio de disputa de poder» y que debería producir políticas públicas que respondan a demandas sociales concretas.
Scafati señaló que el deterioro del PAMI no se explica solo por errores administrativos o decisiones coyunturales, sino por un factor estructural: el cambio demográfico. Indicó que cuando el PAMI fue creado en 1970, Argentina tenía aproximadamente 2,5 millones de personas mayores de 60 años, cifra que actualmente es varias veces superior y seguirá creciendo.
En cuanto a la atención concreta, Scafati dijo que «una porción sustancial de sus recursos se destina a medicamentos, insumos, discapacidad, geriatría y asistencia social, dejando un margen reducido para la atención médica directa». Agregó que esto genera sobrecarga de los médicos de cabecera, consultas breves, tiempos insuficientes y una sensación generalizada de deterioro de la calidad asistencial.
Scafati propuso «volver a las entidades profesionales, cada una en su especialidad, y retomar un modelo similar al de las obras sociales y prepagas que conforman el universo asistencial». Detalló que la propuesta incluye una atención por prestación, con libre elección y cobertura de un Programa Médico Obligatorio (PMO) revisado, con consultas aranceladas y limitadas en su número, sujetas a una estricta auditoría. Afirmó que esto aportaría «transparencia y trazabilidad a todos los fondos, evitando la derivación de recursos hacia cajas políticas, consorcios y otros grupos que actúan como gerentes de dudosa legitimidad».
Finalmente, Scafati sostuvo que «el sistema de atención actual está perimido, acabado» y que los afiliados «manifiestan claramente que no están conformes con el servicio que brindan las secretarías de cabecera».
Fuente: Agencia DIB
