La Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) expresó su preocupación por los recientes episodios de violencia en el ámbito escolar y difundió un documento con recomendaciones para su abordaje.
La Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) expresó su preocupación por los recientes episodios de violencia reportados en el entorno escolar que tienen como protagonistas a niños, niñas y adolescentes.
Ante este escenario, la entidad subrayó «la importancia del cuidado de la salud integral y la preservación de los derechos» de los menores y señaló que «la escuela no es el origen de la violencia, sino que es el espacio donde muchas veces se expresa, se visibiliza y puede abordarse».
Según el informe, la violencia en el ámbito escolar es «un fenómeno complejo atravesado por factores sociales, culturales, familiares y digitales». Entre los determinantes mencionados se incluyen «la pobreza, la desigualdad socioeconómica, las condiciones de vida en los territorios, la exposición a prácticas de crianza violentas, la fragilidad de las redes de cuidado y la persistencia de lógicas adultocéntricas y de desigualdad de género».
«Así como la violencia actúa y debe ser leída en su complejidad, prevenirla también requiere de la construcción de redes vitales y vínculos entre las personas, las comunidades, el Estado y los organismos especializados», indicó el documento de la SAP.
Recomendaciones para los adultos
La SAP recomendó escuchar activamente a niños, niñas y adolescentes como una forma de cuidado y prevención. Entre las señales de alerta mencionó cambios bruscos de ánimo, aislamiento, alteraciones del sueño y abandono de actividades.
Los adultos, según la entidad, tienen un rol indelegable: acompañar, intervenir, escuchar y sostener límites claros; hablar todos los días sobre la vida presencial y digital; y transformar el miedo en escucha y cuidado.
Entornos digitales y violencia
La SAP también puso el foco en los vínculos virtuales que mantienen niños, niñas y adolescentes. «La híperconectividad no siempre evita la soledad. Muchos adolescentes se sienten aislados, aún estando permanentemente conectados», afirmó el estudio. Y añadió: «Las redes sociales suelen amplificar el acoso, la exposición y los discursos violentos».
Ante la detección de amenazas virales o acoso digital, la SAP recomendó desarmar la cadena al no replicar mensajes sospechosos, dialogar con chicas y chicos, conocer las plataformas y códigos culturales que usan, promover la reflexión crítica y sostener límites claros.
Fuente: Agencia DIB
