En un contexto de caída en la imagen presidencial, el expresidente Mauricio Macri endureció su postura frente a La Libertad Avanza durante un acto en Vicente López, mientras que el peronismo cerró un preacuerdo para distribuir comisiones en el Senado provincial.
En las últimas horas, el escenario político bonaerense fue escenario de dos movimientos de relevancia. Por un lado, Mauricio Macri encabezó una reunión del PRO en Vicente López bajo el lema “El Próximo Paso”, donde marcó distancia de Javier Milei y reafirmó la identidad partidaria. Fuentes cercanas al expresidente indicaron que el objetivo no es una ruptura, sino mostrar que la relación atraviesa su punto de máxima distancia, en un contexto de caída de la imagen presidencial.
“Nosotros no vamos a pintar el partido de violeta, tenemos una estructura y una historia en la provincia que vamos a hacer respetar”, resumió un armador del encuentro. La jugada apunta a blindar el territorio y proteger a intendentes y concejales del PRO.
Paralelamente, en el peronismo bonaerense se alcanzó un principio de acuerdo entre las distintas tribus para repartir la presidencia de las comisiones en el Senado provincial, tras cinco meses de parálisis legislativa. El entendimiento, que involucró a Sergio Massa, Emanuel González Santalla, Facundo Tignanelli, Juan Pablo De Jesús y Verónica Magario, busca destrabar la interna y aprovechar el mal momento de Milei.
Según el preacuerdo, La Cámpora retendría Asuntos Constitucionales; el massismo se quedaría con Presupuesto, Transporte y Reforma Política; y el kicillofismo mantendría Legislación General. Además, Malena Galmarini asumiría la vicepresidencia del Senado en lugar de la kicillofista Ayelén Durán.
Más allá de este avance, la interna entre el axelismo y el cristinismo continúa latente, y persisten tensiones que podrían derivar en nuevos episodios de confrontación.
