El regreso de Ángel Di María a Rosario Central generó expectativas y polémicas. Entre goles, críticas por arbitrajes y una copa cuestionada, el equipo canalla se prepara para enfrentar a River Plate en un clima de máxima tensión.
Ángel Di María regresó a Rosario Central después de 18 años en el fútbol europeo, con un paso por Benfica, Real Madrid, Manchester United, PSG, Juventus y nuevamente el club portugués. El volante, campeón del mundo con la Selección Argentina, volvió a vestir la camiseta canalla y rápidamente se convirtió en una de las figuras del campeonato: anotó 7 goles en el Torneo Clausura 2025 y 6 en el Torneo Apertura 2026.
Sin embargo, su regreso no estuvo exento de controversia. Desde que Di María volvió a jugar en Argentina, Rosario Central acumuló 15 expulsiones a favor de sus rivales y solo una tarjeta roja en contra. Además, se señalaron penales polémicos en partidos contra Godoy Cruz, Lanús y Belgrano. La situación se agravó cuando la AFA, presidida por Claudio Tapia, entregó al club rosarino una Copa de Liga no reglamentada, con 61 puntos en la sumatoria de los dos torneos cortos de 2025, lo que generó indignación en otros clubes.
La polémica escaló tras el partido contra Racing Club, disputado el miércoles pasado a orillas del Paraná, que terminó 1 a 0 para Central con gol de Enzo Copetti en tiempo suplementario. Durante el encuentro, se anuló un gol de Alejo Véliz por offside milimétrico y se produjeron dos expulsiones polémicas: la de Maravilla Martínez y Marco Di Cesare, tras revisión del VAR. Diego Milito, presidente de Racing, rompió el silencio y declaró sentirse “robado”, calificando el partido como “vergonzoso”.
Di María respondió en sus redes sociales: “De la cantidad de veces que Central fue perjudicado por decisiones arbitrales nadie dijo nada, pero hoy las decisiones arbitrales son siempre erradas, ¿qué loco, no? (…) El periodismo más fuerte está en Buenos Aires, por eso los del interior siempre tuvimos que callarnos, pero no nos callamos más”. También cuestionó la validez del offside de Véliz y reclamó un trato igualitario para los clubes del interior.
En la previa del partido contra Independiente, el presidente de ese club, Néstor Grindetti, y el vocal Cristian Ritondo ya habían advertido sobre un posible arbitraje parcial de Yael Falcón Pérez. Ahora, de cara al encuentro de este sábado contra River Plate, el presidente millonario, Stéfano Di Carlo, pidió “estar con la guardia alta”. El árbitro designado es Nicolás Ramírez, con Silvio Trucco en el VAR.
El foco estará puesto en que el partido se desarrolle sin polémicas y que Di María pueda brillar por su fútbol, no por decisiones arbitrales.
