La ciencia moderna sugiere que no hay un número mágico universal de pasos, sino una combinación de constancia, intensidad y balance calórico. Expertos explican cómo estructurar las caminatas para obtener resultados.
Buenos Aires, 11 de mayo (NA) – La eterna promesa de los 10,000 pasos al día ha decorado las pantallas de los relojes inteligentes durante años. Sin embargo, la ciencia moderna sugiere que no hay un número ‘mágico’ universal, sino una combinación de constancia, intensidad y balance calórico.
Si el objetivo es ver un cambio real en la balanza, esto es lo que dicen los expertos y cómo estructurar las caminatas para obtener resultados, según un análisis realizado por la Agencia Noticias Argentinas.
Para bajar de peso, la clave no es solo moverse, sino generar un déficit calórico (quemar más de lo que se consume). Caminar es una de las herramientas más efectivas y sostenibles para lograrlo.
No todas las caminatas son iguales. Si se pasea mirando vidrieras, el impacto metabólico será mínimo. Para transformar la caminata en un entrenamiento, se recomienda considerar lo siguiente: ‘El mejor ejercicio es el que realmente se hace’. No se debe intentar pasar de 2,000 a 15,000 pasos de un día para otro.
Si bien caminar es el punto de partida ideal por su bajo impacto, la clave del éxito reside en la regularidad. No se trata de una caminata heroica el domingo, sino de convertir el movimiento en parte de la identidad diaria.
