El presidente Javier Milei mantuvo un encuentro con el embajador argentino en Francia, Ian Sielecki, para analizar la implementación del acuerdo interino entre el Mercosur y la Unión Europea, que entró en vigencia este viernes.
Buenos Aires, 1 de mayo de 2026. En el marco de la entrada en vigencia de la aplicación provisional del Acuerdo Interino entre el Mercosur y la Unión Europea (UE), el presidente Javier Milei encabezó una intensa jornada de diplomacia económica. El mandatario analizó los alcances de esta nueva etapa junto al embajador argentino en Francia, Ian Sielecki, y el canciller, con el objetivo de supervisar la puesta en marcha de un tratado que elimina de forma inmediata los aranceles para productos sensibles del campo.
La puesta en funcionamiento del acuerdo habilita el ingreso de exportaciones clave con arancel 0% dentro de contingentes específicos. Los productores locales disponen de cupos libres de gravámenes para 1.000.000 de toneladas de maíz y sorgo, 45.000 toneladas de miel y 15.000 de ajo, además de la liberación total para los productos de la pesca. Este avance, impulsado durante la presidencia pro tempore argentina en 2025, proyecta un incremento del 76% en las ventas externas durante el primer quinquenio.
En paralelo, Milei participó de una teleconferencia con líderes de ambos bloques regionales: la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen; el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa; y sus pares del Mercosur. El intercambio se centró en la hoja de ruta para la desgravación progresiva del 92% de las importaciones que la UE realiza desde el bloque sudamericano, un proceso que contempla un plazo de hasta 15 años y la reducción de barreras no arancelarias.
La agenda externa del Ejecutivo también incluyó una conversación con el primer ministro de Canadá, Mark Carney, para acelerar el tratado de libre comercio entre el Mercosur y ese país. Ambos líderes destacaron el potencial de la minería, la energía y los minerales críticos como motores de inversión. Canadá define al bloque regional como la quinta economía del mundo, lo que refuerza la intención argentina de diversificar mercados y sumar socios del G7.
A pesar del optimismo oficial por la eliminación de la Tasa Estadística y la modernización aduanera, el Gobierno sigue de cerca las resistencias políticas en Europa, especialmente en Francia. El frente galo mantiene reparos sobre el impacto agropecuario, lo que convierte la reunión con el embajador Sielecki en un movimiento estratégico para blindar la implementación del acuerdo.
