Los fiscales Javier Di Santo, Daniel Miralles y Luis Pizarro declararon ante el Jurado de Enjuiciamiento de Córdoba, negando las imputaciones por su desempeño en la investigación del crimen de Nora Dalmasso, ocurrido en 2006.
Este martes, en la Legislatura de Córdoba, comenzó el juicio político contra los fiscales Javier Di Santo, Daniel Miralles y Luis Pizarro, quienes estuvieron a cargo de la investigación del asesinato de Nora Dalmasso durante distintos períodos a lo largo de 13 años. El proceso, a cargo del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados y Funcionarios Judiciales, los acusa de presunta negligencia y mal desempeño en la causa que conmocionó a Río Cuarto en 2006. La fiscal general adjunta Bettina Croppi actúa como acusadora.
Durante sus declaraciones, los fiscales defendieron su gestión. Daniel Miralles, quien llevó el caso entre 2016 y 2017, aseguró: «Este fiscal de instrucción jamás obró de manera negligente ni con mal desempeño, ni en esta causa ni en otras. Mi actuación fue correcta, razonable, lógica». Explicó la complejidad de retomar una investigación de una década y detalló los esfuerzos dedicados, incluyendo el análisis de pruebas de ADN que apuntaban a Marcelo Macarrón como una línea de investigación «ineludible».
Por su parte, el fiscal Javier Di Santo rechazó todas las acusaciones en su contra. «No hubo mal desempeño porque va en contramano de todo lo que se ha evaluado en el expediente», afirmó. Sostuvo que la investigación contra Luis Bárzola, otro sospechoso en el caso, «fue seria, profunda y acabada», y cuestionó la narrativa que presenta ciertas conclusiones como obvias durante el proceso.
