Un estudio de la Fundación Libertad y Progreso señala una disminución significativa en los índices de pobreza entre menores de 14 años, analizando datos oficiales del INDEC y el impacto de las políticas sociales.
Buenos Aires, 19 abril (NA) – Según un informe de la Fundación Libertad y Progreso, la pobreza entre los menores de 14 años en Argentina registró un descenso de 24,8 puntos porcentuales, desde un máximo del 66,1% en junio de 2024 hasta el 41,3% en diciembre de 2025. Los datos, basados en la Encuesta Permanente de Hogares del INDEC, fueron compartidos con la Agencia Noticias Argentinas.
El documento subraya que la cifra se reduce al 19,4% entre los menores de 5 años, un dato que califica como «especialmente alentador». La fundación argumenta que la nutrición adecuada, el acceso a la salud y el desarrollo de habilidades socioemocionales en la primera infancia son determinantes para el futuro de los niños.
El informe puntualiza que, durante esta etapa de alta plasticidad cerebral, cada experiencia impacta en el desarrollo cognitivo, emocional y social, sentando bases para una trayectoria educativa exitosa. Mejorar las condiciones en la primera infancia, según el análisis, no solo reduce la pobreza presente, sino que amplía oportunidades futuras y fortalece la movilidad social.
El estudio pondera que aproximadamente 4,1 millones de niños y adolescentes reciben la Asignación Universal por Hijo (AUH), lo que evidencia que un porcentaje significativo de hogares depende de estas prestaciones o de la Tarjeta Alimentar para cubrir necesidades básicas. Sin embargo, advierte que esta asistencia económica, clave para aliviar urgencias y garantizar un piso de protección social, «no alcanza por sí sola para quebrar las dinámicas estructurales de la pobreza».
En este sentido, el informe agrega que las condicionalidades vinculadas a la educación, los controles de salud y la formación laboral cumplen un rol fundamental. Estas herramientas, según la fundación, permiten la acumulación de capital humano y el desarrollo de habilidades, elementos indispensables para ampliar oportunidades y romper el ciclo intergeneracional de la pobreza.
Finalmente, el documento exhorta a que invertir en capital humano durante los primeros años sigue siendo decisivo para construir autonomía y ampliar las oportunidades futuras, no solo atendiendo necesidades básicas, sino generando condiciones para salir de la pobreza estructural.
