Estas áreas, cercanas a los glaciares, actúan como reservas hídricas naturales y su protección legal es central para el debate sobre la disponibilidad de agua en el país.
El ambiente periglacial es una de las zonas más importantes dentro del sistema de protección establecido por la Ley de Glaciares en Argentina, ya que cumple un rol clave en la conservación del agua. Se trata de áreas cercanas a los glaciares donde el suelo permanece congelado durante gran parte del año y actúa como una reserva hídrica natural, regulando el flujo de agua hacia ríos y cuencas.
Según información de la Agencia Noticias Argentinas, estas regiones funcionan como una especie de «esponja» que acumula y libera agua de manera gradual, lo que resulta fundamental para el abastecimiento en distintas zonas del país. El ambiente periglacial está incluido dentro de la ley vigente, que limita ciertas actividades como la minería o la explotación de recursos para evitar impactos ambientales que puedan afectar estas reservas.
En el marco del debate por la reforma de la norma, este tipo de territorio se convirtió en uno de los puntos centrales, ya que cualquier modificación en su protección podría tener consecuencias directas sobre la disponibilidad de agua. De esta manera, el ambiente periglacial no solo es relevante desde el punto de vista geográfico, sino también estratégico, por su vínculo directo con los recursos hídricos y el equilibrio ambiental.
