Tras una intervención del organismo continental, el club xeneize dispondrá de 2.000 entradas para sus simpatizantes en el debut de la Copa Libertadores. Se implementará un operativo de seguridad reforzado y coordinado entre Argentina y Chile.
La Conmebol intervino junto al gobierno de Chile y revirtió la decisión inicial, por lo que Boca Juniors contará con 2.000 hinchas este martes en el estadio San Carlos de Apoquindo (Claro Arena) de Santiago, en el debut ante Universidad Católica por la primera fecha del Grupo D de la Copa Libertadores.
El encuentro contará con un operativo de seguridad reforzado y un sistema de control coordinado entre ambos países. Tras varios cambios de postura, la dirigencia del club chileno había pasado de ofrecer menos de 1.000 ubicaciones a intentar quedarse con la totalidad del estadio para su público. Sin embargo, Boca presionó amparado en el reglamento vigente y la intervención de Conmebol terminó por destrabar el conflicto.
El operativo de seguridad tendrá una mayor presencia de personal de seguridad y de carabineros en ingresos y egresos, además de un esquema de separación dentro del estadio. Autoridades argentinas y chilenas avanzaron en un trabajo conjunto para registrar a los hinchas que viajen a Santiago, con verificación de DNI y cruce de datos a través del programa Tribuna Segura, lo que busca impedir el acceso de personas con derecho de admisión.
Desde la organización recordaron que el reglamento de Conmebol establece la obligatoriedad de público visitante, aunque contempla excepciones puntuales que, en este caso, no se aplicaron; por esa razón el organismo decidió intervenir.
El encuentro marcará, además, un antecedente relevante, ya que será la primera vez que hinchas argentinos viajen a Chile tras los incidentes del 20 de agosto de 2025 en el estadio Libertadores de América, cuando Independiente recibió a Universidad de Chile por la Copa Sudamericana.
