23.5 C
Buenos Aires
viernes, 27 marzo, 2026
InicioSociedadMalabia diversifica su negocio ante una crisis más dura que la pandemia

Malabia diversifica su negocio ante una crisis más dura que la pandemia

En medio de un escenario económico que golpea con fuerza al consumo interno, la empresa textil Malabia implementa un plan de diversificación para mantener su viabilidad. Su fundador, Francisco Lostalo, no duda en calificar la situación actual como más compleja que la vivida durante la emergencia sanitaria por COVID-19, lo que ha forzado a la compañía a un rediseño estratégico.

Uniforme como beneficio, no como obligación

Una de las patas clave de esta nueva etapa es el desarrollo de su línea de uniformes corporativos. Lostalo destaca que este segmento, activo desde hace años, ha cobrado un rol central. La propuesta se diferencia de la oferta tradicional al utilizar las mismas telas y diseños de sus colecciones comerciales, buscando transformar la vestimenta laboral en un elemento valorado por el empleado.

«El objetivo es que el uniforme deje de percibirse como una imposición y pase a ser un atributo positivo», explica el empresario. El servicio incluye una amplia curva de talles, asesoramiento según la actividad y servicio postventa. Actualmente, proveen a más de 50 empresas, incluyendo concesionarias de autos, clínicas y estudios profesionales, con planes de ampliarse a indumentaria masculina específica y ropa de trabajo industrial.

Reconfiguración comercial y apuesta internacional

En paralelo, Malabia consolidó su red de ventas en cuatro locales en Córdoba, sin planes de aperturas nuevas en el corto plazo. «La prioridad es maximizar la rentabilidad de los puntos existentes y elevar la experiencia del cliente», señala Lostalo. El canal mayorista y el comercio electrónico complementan este esquema, aportando volumen sin depender únicamente de la venta minorista física.

Producción en Asia: velocidad antes que costo

En busca de mayor competitividad, la firma inició una prueba piloto de fabricación en China. El foco está puesto en prendas de alta complejidad técnica, como abrigos y prendas de sastrería. Lostalo aclara que el objetivo principal no es el ahorro financiero, que ronda entre un 10% y 20% considerando todos los costos logísticos e impositivos, sino ganar agilidad.

«Podemos producir un lote de 4.000 unidades en un mes, un proceso que en el país nos llevaría hasta cuatro veces más tiempo», detalla. Esta velocidad de respuesta es vista como un factor crítico en el mercado actual.

Un diagnóstico económico severo

El fundador de Malabia describe un panorama marcado por una restricción directa al poder adquisitivo. «El consumo se contrajo significativamente. Donde antes un cliente compraba varias veces por temporada, hoy lo hace la mitad», afirma. A diferencia de la pandemia, donde existía un deseo de compra postergado, hoy identifica una merma clara en los ingresos disponibles.

Lostalo suma a este análisis los elevados costos financieros, con comisiones de medios de pago que pueden alcanzar el 20%, una alta presión tributaria y la dificultad para mantener márgenes de rentabilidad. Finalmente, cuestiona la falta de políticas específicas para reactivar el consumo y expresa su preocupación por el impacto social que la crisis tiene en toda la cadena textil, particularmente en los talleres de confección.

Más noticias
Noticias Relacionadas