Este miércoles 25 de marzo, a partir de las 10 horas, se dará inicio en la Cámara de Diputados a la primera audiencia pública federal sobre la modificación de la Ley de Glaciares. El encuentro, que continuará el jueves de forma remota, ha generado un intenso debate debido al mecanismo de participación establecido, que priorizará las exposiciones de 400 oradores seleccionados entre más de cien mil inscriptos.
Un formato que divide aguas
El esquema diseñado por el oficialismo combina sesiones presenciales y virtuales, donde solo un grupo reducido de personas podrá exponer oralmente. El resto de los participantes deberá canalizar sus aportes mediante el envío de escritos o videos a través de una plataforma digital. Esta modalidad ha sido cuestionada por diversos sectores de la oposición y organizaciones de la sociedad civil, quienes argumentan que restringe el derecho a la participación ciudadana directa.
Reclamos y medidas judiciales
Ante esta situación, se presentaron recursos judiciales solicitando la suspensión de las audiencias. Si bien uno de ellos, radicado en el Juzgado Contencioso Administrativo Federal 5, fue rechazado por el juez Enrique Regeuira, aún se encuentra pendiente de resolución una medida cautelar impulsada por un conjunto de organizaciones ambientalistas. Estas entidades sostienen que el cambio en las condiciones originales de la convocatoria vulnera principios de transparencia y acceso.
Logística y seguridad en el Congreso
Para el desarrollo de las jornadas, se implementará un operativo de seguridad que incluirá cortes de tránsito en las inmediaciones del Palacio Legislativo. Las interrupciones afectarán cruces clave como Avenida Entre Ríos y Adolfo Alsina, Rivadavia y Sarandí, y Callao y Mitre, entre otros. Las autoridades recomendaron a los ciudadanos evitar la zona o prever demoras en sus traslados.
El acceso al recinto estará estrictamente regulado. Solo podrán ingresar a la sala las personas notificadas fehacientemente, los diputados nacionales y un número limitado de asesores por bloque político, según lo comunicado previamente. La actividad será transmitida en directo a través de los canales oficiales de la Cámara.
Un debate con tiempo limitado
Cada expositor dispondrá de un máximo de cinco minutos para su intervención, un límite que los presidentes de las comisiones organizadoras, José Peluc y Nicolás Mayoraz, deberán hacer cumplir de manera estricta para poder escuchar a cerca de 200 oradores en la primera jornada. Pese a los pedidos de la oposición de extender la cantidad de días de debate, el oficialismo mantuvo las fechas originalmente fijadas para el 25 y 26 de marzo.
En paralelo a las audiencias, se espera para esta tarde una movilización de organizaciones ambientalistas que reclaman una ampliación del proceso de consulta. El debate sobre la reforma glaciar continúa así su curso legislativo, marcado por la tensión entre la agilidad procesal y la amplitud de la participación pública.
