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domingo, 6 abril, 2025
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Quilmes Rock 2025: después de Dillom y antes de Las Pelotas, fuerte reclamo por las Malvinas en el festival

Con los primeros shows de la tarde del sábado la edición 2025 del Quilmes Rock se puso en marcha en Tecnópolis. Solo en esta primera jornada, hay en lista más de treinta recitales de grupos y solistas, hasta la madrugada, entre los que se destacó Andrés Calamaro, como uno de los conciertos centrales. Y como cada noche de un Quilmes, alguna sorpresa o una yapa, se esperaba. Con el paso de las horas se fueron develando cruces de artistas o hasta un homenaje, a pocos días de pasado un nuevo aniversario de la Guerra de Malvinas.

Encabezados por Flavio Cianciarulo, de Los Fabulosos Cadillacs, un grupo de excombatientes ganó uno de los escenarios principales con banderas argentinas colgadas al cuello, mientras el público coreaba: “El que no salta es un inglés”. Luego, Flavio colgó su bajo al hombro e interpretó el Himno Nacional Argentino.

Antes, uno de los excombatientes dijo: “Buenas noches a todos. Es un orgullo estar acá (…). Veo muchas generaciones, algunas que han vivido hace 43 años el conflicto en vivo y otras que seguramente lo han leído o se lo han contado. A todos les pedimos que haya memoria por todos aquellos que han dejado lo más preciado que tienen que es su vida por defender a nuestra patria, por tratar de recuperar parte nuestro territorio argentino. Les pedimos encarecidamente que no caigamos en el olvido. Que sepan que Las Malvinas fueron son y serán argentinas”, dijo uno de los excombatientes, sin pronunciar ninguna referencia a la política exterior del gobierno actual.

Dillom subió al escenario Rock cerca de las 19Santiago Filipuzzi – LA NACION

“Quilmes ro-o-o-ock”, repetía Dillom como ad-lib corrido de lugar y usado de separador. Y para estar a tono con el sonido del festival, centró su repertorio en su costado más rockero, el que abrazó en Por Césarea. Un poco en serio y un poco en chiste, con el desparpajo y la ironía que lo caracteriza, dijo antes de “Buenos tiempos”: “Escucho a mucha gente que dice ‘esto no es rock, ¿por qué toca Dillom?’ Yo soy el rock y al que no le gusta que me rompa el orto”. El estribillo que siguió, resumía un poco la parada: “El día que muera, moriré en mi ley”. Sin la teatralidad de los shows de su gira, la cosa para Dillom pasó por un sonido de guitarras y voces podridas.

Para estar a tono con el sonido del festival, Dillom centró su repertorio en su costado más rockeroSantiago Filipuzzi – LA NACION

“Mi peor enemigo” sin Calamaro (“Será la próxima”, dijo Dillom) y “La carie” sin Lali acentuaron clima dark-sepia de la propuesta. “Gracias por dejarme ser parte de la historia de este festival tan importante”, comentó antes de la recta final con “220″ y “Ciudad de La Paz”.

Sin solución de continuidad, Las Pelotas abrió con “Capitán América” y logró extender el fervor antiimperialista luego de los excombatientes, que había sido el interludio entre su show y el de Dillom. El clásico chiste del fragmento del himno estadounidense que termina en un “Happy Birthday To You” y el dedo mayor elevado al cielo fueron la enésima prueba de que el grupo entiende a la perfección el pulso festivalero. “Personalmente”, “Será”, un adelanto del próximo disco, “Veoyover” y “Shine” fueron parte de la lista. Entre el costado cancionero, los temas de relajo playero y una sonoridad plena con los vientos y los teclados que ya son parte constitutiva de un rock argentino artesanal y curtido entre Quilmes y Cosquines. Y que tiene a Las Pelotas como uno de sus máximos referentes incluso desde antes de que estos festivales existan.

Las Pelotas, con toda su experiencia en los escenarios festivalerosLucas Mangi – LA NACION

El show de Turf fue uno de los más entretenidos de la noche. Tuvo varios mojones por grandes éxitos y estrenos. “Cuatro personalidades”, “Loco poco”, “Todo por nada” fueron de la partida, entre otro puñado de éxitos del extenso repertorio de la banda. Más adelante el cantante Joaquín Levinton pidió que se apagaran todas las luces y que el público encendiera las linternas de sus celulares, para la balada “Magia blanca”, uno de esos hits, que ya cumplió 20 años. Y un rato después, llegó Milo J, para compartir con la banda “Pasos al costado”, otra que cumplió 20 y que tiene más años que Milo. “Siempre con milo ¿eh? ¿A ver si siguen censurando artistas?”, dijo por el fallido show que el cantante de Morón había programado en el Espacio de la Memoria y que fue suspendido por una cautelar de la justicia, a pedido del Gobierno Nacional.

Turf con Milo J, el invitado especial de la banda, en el Quilmes Rock 2025Lucas Ignacio Mangi

Un rato después, la fiesta de Turf termino con “Yo no me quiero casar y usted”. Y para la ocasión convocaron a Emiliano, definido como “el último Mick Jagger”. Porque hace tres décadas, la banda hizo un casting para grabar el video de este tema con los mejores dancers del estilo Stone. Y este bailarín fue el elegido.

El escenario que estaba listo para recibir a Andrés Calamaro y su banda, pero antes de comenzar, las pantallas proyectaron a Pity Álvarez tocando una canción: “Me encantaría estar ahí con ustedes pero todavía no puedo”, dijo el cantante de Intoxicados en el video grabado exclusivamente para el evento. El público, del otro lado de la pantalla, lo ovacionó y la expectativa por volver a ver a Álvarez en un escenario se multiplicó cuando Calamaro tomó el micrófono y disparó: “Te queremos acá. Falta poco”. A las 20:25 y con el oficio y la trayectoria a flor de piel Andrés Calamaro inició un show prolijo que se enmarcó en un homenaje a su álbum de 1999, Honestidad brutal, y en muchos de sus más grandes hits entre los que se destacaron imbatibles de Los Rodríguez como “Sin documentos”y “Mi enfermedad” y clásicos de su carrera como “Paloma”, “Flaca”, “Alta suciedad”, “Crímenes perfectos” y “Te quiero”.

La emoción del predio se mostró dispuesta a degustar minuto a minuto cada una de las propuestas de Calamaro y la atemporalidad de sus canciones. “Tuyo siempre” (con cita a “Mil horas” en la coda) aportó un toque distintivo al clásico. “Estadio azteca” y “El salmón” marcaron el cierre de un recital de 1 hora 40 minutos que se lució con el profesionalismo de la banda y la eficacia del cantante.

Andres Calamaro, genio y figura, en el Quilmes Rock 2025Lucas Ignacio Mangi

Las generaciones del público que ovacionaron a Calamaro esta noche en Tecnópolis son variadas: sonríen los que crecieron en los 80 como él y rockean en el pogo argentinos más jóvenes. La sensación placentera que se percibe en los que presenciaron el show es evidente. El salmón no les falló.

A pura marcha -y con la puntualidad que caracterizó toda la primera jornada del festival- Miranda! abordó el escenario Quilmes con “Ya lo sabía”. Y lo hicieron bien a su estilo, sobre un cisne blanco, gigante, vestidos los dos con pilotos dorados brillantes. Recién después de cuatro o cinco canciones, pusieron el pie en freno para un cambio de paso, con la balada “Uno de los dos”. Hasta el final del set fueron matizando viejos éxitos con temas feat. que hicieron en sus últimas producciones, con sus colaboradores participando de manera virtual en la pantalla trasera del escenario. Incluido Calamaro (juntos grabaron “Tu misterioso alguien”), que si bien había actuado minutos antes de los Miranda! solo se lo vio en pantalla.

La que sí estuvo, en vivo y en directo (como se decía hace décadas) fue Lali Espósito, que compartió con Ale Sergi y Juliana Gattas “Yo te diré”.

Aunque quienes tocan y canta hasta el final del festival, el próximo fin de semana, no tienen menos de veinte o treinta años de trayectoria -evidentemente la renovación generacional del rock no pasa por artistas de gran convocatoria-, aquí se produce algo que no tiene otros festivales. Y eso es su propio folklore, que se puede ver ya apenas se pisa el predio de Tecnópolis, con las remeras de bandas que se lucen con orgullo. De hecho, esta edición parece haber vuelto, a tres años de su última presentación, a las raíces, a sus inicios, con una grilla que celebra el rock argentino en todas sus formas, más allá de que en otros tiempos la cartelera estuviera orientada a figuras internacionales.

Horarios del día 1 del Quilmes Rock 2025

Pasadas las 16, en el aire de Tecnópolis empezó a sonar “Pensando en ti”, el tema con el que Zoe Gottusso eligió abrir su show en el escenario Quilmes, para después seguir con “Carta para no llorar”. Música tranquila, para una tarde tranquila. “Buenas tardes, ¿cómo estamos?. Es mi primera vez en el Quilmes”, dijo de cara al sol, con sus anteojos oscuros y recibiendo en los oídos el coro de un público que mayoritariamente, había ido temprano para verla. Más adelante, sonaron temas como ”María” y “Lara”, para el que invitó a una fan al escenario, que subió desde el borde de la pasarela y corrió directo al micrófono.

El largo peregrinaje en el ingreso al Quilmes Rock 2025, en su primera jornadaSantiago Filipuzzi – LA NACION

El resto deambulaba por el predio, que tiene cierto formato laberíntico. A diferencia de la última edición (o incluso de otros eventos que se hacen en Tecnópolis) la disposición del festival no está limitada a un sector. Pasado el mediodía, el clima entregaba la situación ideal para un festival: calidez sin calor, cielo celeste sin nubes ni viento. El grueso del público ingresaba por la entrada principal y peregrinaba por la calle central de Tecnópolis hasta el final de los pabellones, donde era el lugar para elegir su propia aventura, ¿Maze abriendo el escenario Geiser? ¿Francisca y los Exploradores en el Pop Art? O ir directamente hacia los escenarios principales, donde Rayos Láser se encargaría de la apertura de las tablas del Rock y Zoe vendría un rato después, en el Quilmes.

El Quilmes Rock 2025 ya puso primera, con Zoe Gotusso sobre el escenario; la artista comenzó con su show poco después de las 16, con pleno sol y clima ideal en TecnópolisSantiago Filipuzzi – LA NACION

El criterio laberíntico es porque se utilizaron las calles internas, perfectamente valladas, para hacer largos recorridos, entre un escenario y el siguiente y, de camino, hacer paradas en boleterías de activación, el patrio cervecero y el pelotero, donde se hacía largas filas con el deseo de zambullirse y ganar algún premio, especialmente alguna cerveza.

Si bien los recorridos llevan su tiempo, la ventaja es que la distancia entre un shows baja notablemente la contaminación sonora. No hay que olvidar de que se trata de cinco escenarios, y que hay momentos en los que puede haber cuatro sonando al mismo tiempo.

Manuel Moretti con uno de los clásicos de Estelares, en el primer día del Quilmes Rock 2025Santiago Filipuzzi – LA NACION

Para esas primeras horas mientras Estelares cursaba por los compases de uno de sus mayores clasicos, “Ella dijo”, quedaba todavía mucho por delante. Dillom, La Vela Puerca, Hilda Lizarazu, Las Pelotas, Estelares, Emanuel Horvilleur y Andrés Calamaro. ¿Sorpresas? Si, porque esto es el Quilmes Rock y la variedad es amplia. De Turf a Miranda, la oferta da para todos los gustos. Los que llegaron temprano estuvieron atentos a las novedades.

Siempre con su líder parado en el extremo de la pasarela, Estelares paseó por buena parte de su repertorio y de los estados de ánimo por los que las canciones navegan. Cuando el set estaba terminando se anunció: “Tres para cantar y bailar. Para eso son los festival ¿no?”, largó Moretti. Entonces arremetió con “Un día perfecto” y continuó con “Es el amor”, que escribió para sus hijas. Muy emocional fue el show, con un cierre (“El corazón sobre todo”, sonó con el sutil riff de “Under pressure”) que, según confesó, escribió en 1997, cuando “estaba roto”.

Apenas terminado su show, comenzó en el escenario contiguo La Vela Puerca, que metió mano en sus arcones y aprovechó los saltitos del público para lanzar “El viejo”, un tema de principios de siglo. De ahí en adelante, le pusieron fuerza a un show que no tuvo respiro, cuando ya estaba colmado el sector donde se encontraban los escenarios principales (en uno de los estacionamientos que da a la Avenida Constituyentes). Hubo mucho rock y hasta un poco de ska y malambo (“Por la ciudad”).

La Vela Puerca en el Quilmes Rock, como previa del festejo de su 30 aniversarioSantiago Filipuzzi – LA NACION

Muchísimas gracias por esta tarde, gracias por el amor y la ternura que nos han tenido durante tantos años. Hablando de años, este año estamos festejando los 30. Y bueno, para eso nada más lindo que festejarlo con ustedes”, dijo Sebastián Teysera, que anunció el 1° de noviembre en Ferro, como la gran celebración de este aniversario de la banda uruguaya, en suelo porteño. La de la Vela fue una muy buena fiesta de la media tarde del festival.

Hilda Lizarazu armó un salpicón por su carrera solista, acompañada por su banda, Las trompas de Falopio. Maquillada al estilo de sus años de Man Ray, pero con un outfit mucho más referido a las temáticas más recientes de su carrera solista, llegó nutrida de canciones como “Benteveo” y “La lluvia”, y no faltaron citas, como la de “Sweet Dreams”. También dedicó el show a Carlos Masoch, artista plástico, comunicador y actor, conocido especialmente como Douglas Vinci, del programa Radio Bangkok, que falleció días atrás.

Quilmes Rock 2025: al promediar el primer día de festival, los sectores frente los escenarios principales ya estaban colmados de públicoSantiago Filipuzzi – LA NACION

Hilda tomó sorbos de té después de cada canción, porque, según confesó, el día anterior al show no tenía voz. Pero para esa tarde de sábado, llegó con un par de inyecciones encima y las cuerdas bien ajustadas. Uno de los momentos más emotivos del concierto, seguramente para los más añosos de su público, fue cuando invitó a Tito Losavio, su viejo compañero de ruta en May Ray, para interpretar uno de los mayores hits de esa banda que fue referente del pop argento de finales de los ochenta. También fue uno de los mejores momentos de su show cuando convocó a su hija Mía Folino, para un clásico de Charly García, “Buscando un símbolo de paz”.

Durante todo el fin de semana el festival también se puede ver desde casa o desde dispositivos móviles. Hay transmisión en vivo por Flow y por Disney+. Al finalizar cada jornada, los shows estarán disponibles para verlos por 30 días. En ambos casos, solo estará disponible para los suscriptores de estos servicios.

Quienes quieran ver la emisión a cargo de Flow, lo podrán seguir en vivo durante los cuatro días en los canales 605 y 606. Se transmitirán los shows de los escenarios Quilmes y Rock por el 605, mientras que aquellos que ocurran en el escenario Popart se transmitirán en el 606.

El acceso peatonal se realiza por la entrada principal de Tecnópolis, sobre la Avenida General Paz. Los colectivos que pasan por la puerta son los de las líneas 21, 28 y 117. Pero sobre la Avenida de los Constituyentes, también se pueden encontrar las paradas de las líneas 111, 140, 110, 127, 175 y 176. Aunque no llegan hasta el predio, una manera de acercarse en tren es con el Ferrocarril Mitre (Ramal José Suárez), en Estación Migueletes; Ferrocarril Belgrano, en Estación Padilla; y Mitre (Ramal Bartolomé Mitre) Estación J.B. Justo. Habrá, además, acceso para bicicletas y motos por la entrada peatonal. Cada persona deberá llevar su candado de seguridad.

Los festivaleros de la primera hora del Quilmes Rock 2025Santiago Filipuzzi – LA NACION

Dentro del predio, además de los escenarios, habrá sectores de wifi, personalización de banderas, tatuajes, un pelotero para ganar premios (cervezas o lugares preferenciales para ver los shows). Otro dato importante para tener en cuenta es que el consumo de cerveza será dentro de los patios cerveceros. Fuera de ellos, la venta será de cerveza sin alcohol. La producción hizo un convenio con una famosa App de remises, para desalentar el manejo de vehículos de todos aquellos que consuman alcohol.

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